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domingo, 10 de mayo de 2015

ENTRENADORES DE MOVIMIENTO

Hacia un nuevo enfoque de preparación física: El entrenamiento cualitativo*


Existen diversas aproximaciones, desde distintos modelos teóricos que sustentan la preparación física en los deportes de equipo para la mejora del rendimiento deportivo. Durante muchos años estos enfoques tuvieron la particularidad de abordar el rendimiento desde la cuantificación. Los éxitos deportivos se relacionaban de manera proporcional con cada uno de los kilos levantados, y se orientaba el entrenamiento auxiliar hacia la fragmentación del gesto deportivo.
Este primer enfoque para la planificación y programación de las tareas del entrenamiento es lo que se ha conocido tradicionalmente como Entrenamiento Optimizador. Sin embargo, algunos autores como Francisco Seirul∙lo, han conceptualizado un tipo de entrenamiento auxiliar catalogado como Entrenamiento Coadyuvante,
“compuesto por todas las prácticas que permiten al deportista gozar de buena salud, realizar todas las tareas de entrenamiento y participar en todas las competiciones previstas en la temporada”
Dentro de esta categoría, se encuentran el entrenamiento preventivo, como así también, la recuperación y el entrenamiento físico complementario.
Actualmente la mencionada intervención “optimizadora” está mutando, hacia una nueva perspectiva de programación y prescripción de los entrenamientos. No sólo desde los aspectos implicados directamente con la periodización y los requerimientos metabólicos de cada deportista, sino además, desde los aspectos anatómicos funcionales y biomecánicos, de cada deporte en particular y de cada deportista en especial.

La Educación del movimiento: un nuevo enfoque de intervención
Hemos intentado aproximarnos en otras entradas de este blog a mencionado concepto. Utilizando el concepto de “Pirámide de rendimiento”, que representa la importancia de los patrones de movimiento como base para el desarrollo de una adecuada potenciación
de las capacidades física condicionales y determinantes, junto a factores como la técnica y la habilidad deportiva, abordamos al entrenamiento desde un nuevo enfoque, desde una nueva aproximación: la preparación física cualitativa a partir de la educación del movimiento.
Desde nuestra idea, limitaciones en los patrones básicos de movimiento, llevan a distintas alteraciones y compensaciones que disminuyen el rendimiento, el aprendizaje motor y aumentan el riego de lesión. Es decir, los movimientos complejos se basan en los básicos; los movimientos eficientes son fundamentales para maximizar el rendimiento; los malos o pobres movimientos pueden provocar lesiones; por lo cual, para prevenir lesiones debemos observar los movimientos básicos.
Esta nueva forma de abordar la preparación del deportista enfocado en el alto rendimiento desde el concepto de economía del movimiento y balance neuromuscular, requiere estrategias de intervención individualizadas que tengan en cuenta las características y limitaciones del sujeto deportista.
A partir de la detección de  puntos débiles, que pueden intervenir negativamente en el proceso de incremento de la forma deportiva o en la práctica del deporte propiamente dicha, podemos tener una aproximación de este abordaje.

Perfil lesivo – Perfil preventivo como herramientas de planificación
Así planteada nuestra intervención como “preparación física cualitativa”, utiliza dos pilares que nos permitiran planificar y programar estrategias de intervención individualizadas y específicas; en primer lugar, para disminuir los riesgos de lesión y/o mejorar la eficiencia motriz, y luego, aumentar la performance físico-deportiva:
  • por un lado, a partir de un análisis del perfil lesivo del deporte en cuestión (desde una perspectiva multifactorial, a partir de un enfoque actualizado de la problemática de lesión, la incidencia lesiva en el deporte en cuestión, el tipo de lesión mas habitual y los factores de riesgo de cada entorno deportivo como así también, 
  • la realización de un perfil preventivo individual (a partir de una anamnesis e historial lesivo, como así también evaluaciones de movilidad y estabilidad, screnning de movimiento funcional, valoraciones de simetrías neuromuscular e indices agonistas/antagonista).


En consecuencia, nos introducimos en un nuevo campo de acción, que exige una mirada diferente sustentada en el conocimiento científico y empírico, donde el rol del profesional en Educación Física como readaptador se impone y es necesario. Cambiar el enfoque es necesario; pensar en la reeducación y readaptación de los patrones de movimiento alterados, para optimizarlos con el entrenamiento y desarrollar la performance deportiva.


A modo de síntesis, este cambio de paradigma que estamos transitando nos exige adaptarnos a las nuevas posibilidades de acción desde otra mirada de la preparación física. Nos garantizaremos el éxito, teniendo en cuenta que el primer paso para un incremento del rendimiento es que el jugador se encuentre en condiciones de entrenar y competir continuamente de forma ininterrumpida. 






*Aporte adaptado de la tesis de Licenciatura de Luciano Carnevali, con la colaboración de  Braian Vitola. Ambos integrantes del grupo RREM, en el marco del ciclo de producción de nuevas proyecciones de investigación interna. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

SINDROME HIPOCINÉTICO

MOVIMIENTO ALTERADO

El ser humano se ha movido desde el principio de los tiempos. Desde sus ancestros más primitivos, cuyos hábitos nómades llevaron a constituirlo en un especialista en la supervivencia; hasta sus predecesores más cercanos establecidos como conquistadores sedentarios. El hombre no perfiló su cerebro encerrado en un cueva dibujando con un palito lo que pretendía, sino corriendo, lanzando, aproximándose cautelosamente hacia su presa para no ser descubierto, configurando estrategias para la sobrevivencia; llevadas adelante con enormes esfuerzos musculares de por medio, venciendo  obstáculos naturales generando una increíble resistencia ante estos.   

El ideario colectivo, adopta a la definición antropológica del término sedentario de una manera tergiversa. Desarrolla una línea de pensamiento que poco tiene que ver con el verdadero significado. El hombre ha sido sedentario desde hace ya varios siglos, lo que no significa que haya dejado de realizar actividad física; mal que nos pese es una problemática contemporánea que acaece dentro de un marco socio-cultural particular, como una de las principales causas de muerte en el mundo.

Hablar del sedentarismo es dar cuenta de un déficit de movimiento, o lo que algunos autores han dado en llamar sindrome hipocinético (Thomas, 1961) o trastorno por déficit de ejercicio (Exercise Deficit Disorder, Faigenbaum 2012). El síndrome hipocinético es un término usado para describir una condición caracterizada por la reducción de los niveles de actividad física regular (<60 min de actividad física diaria, todos los días) que está por debajo de las recomendaciones coherentes estipuladas por distintos organismos de salud. La OMS cataloga las actividades físicas en relación a los equivalentes metabólicos (METs[1]) para dar estrategias de proyección de estados de salud óptimos en poblaciones mundiales, que sirve para referenciar la situación en un grupo poblacional específico.  

Las consecuencias de la falta de movimiento son varias, pero siendo breves, podríamos resumirlas en tres andariveles totalmente relacionados entre sí. La división es sólo a los fines analíticos:
  • El advenimiento de una nueva configuración morfo-funcional. Acompañado por factores de índole socio – cultural como la dieta o la falta de hábito para realizar actividad física de manera cotidiana; se ha configurado una estructura “morfo-anatómica-funcional” con una insuficiencia muscular tan grande que el síndrome metabólico es su consecuencia inevitable, con o sin obesidad de por medio; conllevando enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo II, principal pandemia en la población infantil.
  • La alteración postural, el dolor de espalda y la disfunción ósteo-articular. La evidencia está a la vista: nuestra columna vertebral no está biológicamente preparada para la falta de movimiento. Podemos ver como el vaivén de los chicos en la silla de la escuela así lo demuestra; sus discos intervertebrales “piden” cambio constante de posición. El sujeto hipocinético, tanto niño, joven como adulto, se presenta sin posibilidades de enfrentar las tensiones de la vida cotidiana sin alterar su estructura anatómica.
  •  Más relacionada con el comportamiento, podemos mencionar a la involución de la masa encefálica. La actividad muscular es indispensable para la neuroplasticidad, no sólo periférica, sino y sobre todo, cerebral, o particularmente cortical. La gran cantidad de estudios inherentes al efecto neurotrófico de los IGF (insulin grow factors), los BDGF (brain delivered grow factors) y otras neurotrofinas estimuladas por la actividad muscular así lo revelan. Sobre este fenómeno hay cada vez más producción científica y los resultados son consistentes y concluyentes: el cerebro humano no se desarrolla plenamente si falta la dimensión de la acción muscular. A lo largo de miles de años de evolución filogenética, el paso al Homo Sapiens-Sapiens se produce en la acción de pensar, que no era otra cosa que resolver problemas de adaptación  al medio natural mientras “nos movíamos”.
Este DÉFICIT DE MOVIMIENTO que subyace dentro de nuestra sociedad contemporánea y viene caracterizando a la población bajo el mencionado SINDROME HIPOCINÉTICO con pandemias no transmisibles que se replican como la Obesidad Infantil y sus co-morbilidades, nos lleva a comprender como la ALTERACIÓN del MOVIMIENTO, es uno de los principales generadores de problemáticas que nosotros como Profesionales del movimiento podemos y debemos visualizar.

Esta alteración o déficit de movimiento, es la principal intervención sobre la que nosotros enfocamos. Obviamente tenemos que valorar el aporte de profesionales de la nutrición y otras áreas relacionadas a la modificación de los hábitos hipocinéticos. Pero nuestro eje de intervención está orientado hacia la READAPTACIÓN de ese movimiento alterado.



KRAUS, H.; RAAB, W. Hypokinetic disease: Diseases produced by lack of exercise. Thomas, 1961
FAIGENBAUM, A.; MYER, G. Exercise Deficit Disorder In Youth: Play Now or Pay Later. American College of Sports Medicine. 2012
Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud. Ginebra, 2010.
DI SANTO, M. Ideas para una revolución Kinética. Apuntes en Biblioteca Multimedia Grupo Sobre Entrenamiento.
-------------------- Hipocinesia (apuntes para la filosofía de la fragilidad). Apuntes en Biblioteca Multimedia Grupo Sobre Entrenamiento.


[1] El MET es la unidad de medida del índice metabólico y se define como la cantidad de calor emitido por una persona en posición de sentado por metro cuadrado de piel.