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viernes, 23 de octubre de 2020

COMPRENDIENDO EL SISTEMA SENSORIO MOTOR

 



Sistema sensorio motriz

Cuando leímos por primera vez este concepto más allá de entender su definición/es no logramos interpretar la profundidad, que en nuestra opinión y años después, comprendimos contiene la misma. Fue en el año 2016, durante la primera formación en DNS deportivo (Dynamic Neuromuscular Stabilization) que comenzamos a debatir su proposición e incorporar el contenido teórico a la hora de intervenir con nuestros alumnos. 

Esta formación entre otras cosas, nos acercó a la escuela de Praga, rencontrándonos con la lectura de Vladimir Janda, figura clave en la Movimiento de rehabilitación del siglo XX y que dentro de los muchos aportes realizados en el campo de la evaluación y tratamiento manual (The Janda Approach" lectura que recomendamos) nos presenta un proceso de evaluación funcional del desequilibrio muscular donde la inspección visual y análisis postural (Fig. 1 y 2 ) tienen un valor significativo como presentación  clínica e información sobre el estado del sistema sensoriomotor y que además pueden  guiar las evaluaciones subsiguientes.


                      
            Fig. 1 Inspección desde una posición de 3ermes prono  Fig. 2 Contornos desde una posición bípeda cuadrante superior                                                       

Este proceso de evaluación (desequilibrios musculares) ha despertado en el mundo de la ciencia posiciones opuestas, pero para nuestra escuela, su investigación abre una puerta.            El análisis propuesto nos permite interpretar y evaluar el estado del sistema sensoriomotor  y por el cual podemos comenzar a comprenderlo. 

En su enfoque Janda define al sistema sensorio motor como un sistema FUNCIONAL de movimiento humano invitándonos a pensar esa relación de integración entre estructura y función. Paralelamente afirma que el sistema muscular a menudo refleja el estado del sistema sensoriomotor y que cambios dentro de una parte del sistema se verán reflejados por compensaciones o adaptaciones en otros lugares dentro del sistema debido a un intento del cuerpo por recuperar la homeostasis a partir del desequilibrio muscular 

 Pero en paralelo nos trae interrogantes Presentado este breve marco teórico nos vemos obligados a articular los conceptos En primer lugar , desde su análisis general ,diciendo que un  sistema se define como una agrupación organizada de estructuras que realizan ciertas acciones comunes y que además los mismos se organizan jerárquicamente (concepto tratado en las entradas anteriores de CONTROL MOTOR I II III) y en segundo lugar, desde el especifico, concluyendo que el concepto “sensorio motor “define a un sistema que incorpora todos los componentes aferentes, su proceso de integración, el procesamiento central y las respuestas eferentes, con el objetivo de mantener la estabilidad funcional de la articulación durante el movimiento humano.

Todos estos componentes Contribuyen a la Homeostasis corporal en dominios específicos y en relación a la Jerarquía de Movimiento

Scott Lephart 2000

Pero …. Donde vemos la aplicabilidad de este concepto ¿?

Comprender al sistema sensorio motor como un sistema funcional de movimiento nos permitió entender la importancia del balance muscular y de la función de una postura correcta. Entendimos el termino eficiencia y lo tomamos como un pilar básico de las estrategias a utilizar en cada alumno/na. Nos propusimos fundamentar el concepto de CALIDAD alejándonos de su comprensión banal, acercándonos a su significado como propiedad que debe tener cada consigna y entendiendo la importancia de transferir esta idea en la ejecución de cada movimiento y principalmente sobre las consignas, indicaciones con las que construimos la práctica.


Pero retomemos con la idea de esta entrada, presentar al sistema sensorio motor  como tema central, comentando que su interpretación contribuye en el  análisis y razonamiento funcional de cada profesional de esta escuela pero que en paralelo, nos presenta ideas, supuestos, tentativas de explicación que invitan a seguir experimentando y a direccionar nuestra practica  en busca de su eficiencia -   

Proponemos e intentaremos desarrollar en las próximas dos entradas los conceptos que en nuestra opinión son esenciales para  la programación motora y que en paralelo, son parte de nuestro pensamiento hipotético, donde deducimos que  estas capacidades son co -dependientes  para lograr un sistema eficiente-

EL CONTROL DEL RANGO DE MOVIMIENTO Y EL CENTRADO ARTICULAR entran en escena para ser presentados como capacidades psicomotoras esenciales a la hora de armar estrategias, de reprogramar sistemas como el  sensorio motor o como define V Janda , SISTEMA FUNCIONAL DE MOVIMIENTO HUMANO 

Me encantaría continuar con  esta entrada pero como les dije al comienzo ,es la primera parte de las 3 que conforman la saga. Estén atentos, control del rango de movimiento como capacidad esencial en el sistema sensorio motor es nuestro próximo desafío-

Referencias

1. Page P, Frank C, Lardner R. Assessment and Treatment of Muscle Imbalance. The Janda Approach. Champaign, IL: Human Kinetics. 

2. Proprioception and neuromuscular control in joint stability. Champaigne, IL: Human Kinetics; 2000.

3.  Azahara Fort Vanmeerhaeghe, Daniel Romero Rodriguez, Rol del sistema sensoriomotor en la estabilidad articular durante las actividades deportivas, Apunts. Medicina de l'Esport,Volume 48, Issue 178,2013 

 4. Izraelski J. Assessment and Treatment of Muscle Imbalance: The Janda Approach. J Can Chiropr Assoc. 2012;56(2):158.

 

 

 

 

 

domingo, 27 de septiembre de 2020

¿CONTROL MOTOR?

Cuando nos referimos a este concepto hablamos específicamente de 2 elementos: ESTABILIZACIÓN DEL CUERPO EN EL ESPACIO (CONTROL POSTURAL) y el desplazamiento del cuerpo en el espacio, o el control motor APLICADO AL MOVIMIENTO.

Entender el control motor es una tarea compleja... hoy no existe un consenso estricto en la comunidad científica sobre la causa y la naturaleza del movimiento. No existe una teoría única que sea aceptada por todos.
Estas teorías son grupos de ideas abstractas sobre la causa y naturaleza del movimiento, que con frecuencia, se basa en modelos de función cerebral que facilitan y simplifican la compresión de la función motora del SN. Teorías del control motor y los modelos de función cerebral están unidos.
Los distintos planteos de interpretación reflejan criterios diferentes sobre la forma en que el cerebro controla el movimiento, pero todos los modelos se unifican por el deseo de entender la causa y naturaleza del movimiento. La diferencia se encuentra en el método.

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Utilizar aquí la fábula de los seis hombres ciegos sería lo más representativo: Uno estudia cuidadosa y sistemáticamente la trompa y aprende todo lo que hay que saber sobre su naturaleza y función. Otro estudia las patas; otro, la cola. Cada uno a su manera aportado información esencial sobre el elefante. Sin embargo, un verdadero entendimiento del animal sólo es posible si se combina la información de todas las fuentes.
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📖💡Con este principio, comenzamos la siguiente serie de publicaciones sobre las teorías sobre el control motor, sus limitaciones y posibles aplicaciones prácticas.

viernes, 25 de septiembre de 2015

ESTABILIDAD FUNCIONAL:

La interacción de los mecanismos de feedback y feedforward en la determinación del control motor. 

Toda tarea motriz implica la necesidad de activar mecanismos de control y regulación del movimiento que son de naturaleza neural, y que serán más complejos cuanto mayor sea la dificultad de la tarea a realizar.
El control del movimiento depende directamente de la integración neuromuscular, que se encuentra regulada por el complejo sistema sensoriomotor. El control del movimiento entonces, puede ser entendido como la facultad que tiene un sujeto para efectuar programas motrices de forma eficaz y con un mínimo de energía. 

Aferencias integradas
Este complejo sistema sensoriomotor incorpora todos los receptores y vías aferentes (percepción), así como los mecanismos de integración y procesamiento central (decodificación, planificación, y programación) y las respuestas eferentes necesarias (ejecución), para poder mantener la estabilidad funcional durante tareas que se desean realizar. 
La información aferente de la que hablamos puede ser procesada e integrada en tres niveles de control motor: 
  • médula espinal (respuestas muy rápidas y/o reflejas), 
  • tronco cerebral (respuestas intermedias y/o automáticas) y 
  • corteza cerebral (más lentas, más elaboradas y son voluntarias). 
Por lo tanto podemos asumir que los patrones de movimiento son el resultado de la interacción dinámica de subsistemas que se organizan con respecto a las demandas del movimiento específico y el entorno. 

En búsqueda de la estabilidad funcional. Anticipación y retroalimentación.

En lo que refiere a la estabilidad funcional de las articulaciones las respuesta de programación motriz podemos encontrar dos mecanismos de regulación que buscan mantener el sistema sin perder su homeostasis; son estrategias que se suceden antes o durante un movimiento voluntario con el objetivo de incrementar la estabilidad ante un cambio; esta puede recibir una información sensorial o no. 
Mecanismos
de Anticipación
Podemos definir feedback como la elaboración de una respuesta correctiva dentro de un gesto motor como consecuencia de haber percibido anomalías o cambios repentinos del entorno, a la información proporcionada, bien por vía refleja o no, después del análisis de un determinado estímulo sensorial. 
El feedforward se define como el mecanismo de determinación, que genera acciones anticipatorias que ocurren antes de la detección sensorial de una disrupción de la homeostasis. 
Las aferencias somatosensoriales, visuales y vestibulares proveen la información necesaria para ambos mecanismos de control motor durante la programación del movimiento; sin embargo, los métodos de procesamiento de la información difieren. Los mecanismos determinados por la retroalimentación se caracterizan por el continuo procesamiento de la información aferente, devolviendo respuestas de control motor basadas en el “momento a momento”. En contraste, las aferencias durante los mecanismos anticipatorios de control motor son utilizadas de manera intermitente hasta que los mecanismos de retroalimentación sean iniciados. 
Mientras que el feedback incorpora la información sensorial, modula y ajusta el movimiento, el feedforward incorpora diferentes construcciones de memoria, esquema motor y programa motor buscando mecanizar preparaciones posturales para el movimiento controlado. 
Lamentablemente la clasificación de una acción cómo de retroalimentación (o feedback) o anticipatoria (feedforward) no es tan sencillo como sus definiciones lo sugieren y no se desarrollan en forma paralela sino interactuando e influenciándose entre sí durante la ejecución de todo el programa motor. En muchas situaciones existe una combinación de ambos mecanismos como en el mantenimiento de la postura corporal. 

Entonces, el control sensorio motor de estabilidad es un intricado proceso, coordinado y automodulado por el SNC (en sus tres niveles), mediante dos mecanismos: el control por feedback, que autorregula la acción mientras ocurre y el control por feedforward o los ajustes anticipatorios. 

 













A partir de comprender la participación de estos mecanismos de control en la engramación del movimiento, podemos comenzar a desarrollar nuevos programas de reeducación y entrenamiento del movimiento orientados al desarrollo de nuevos mecanismos de anticipación que aseguren la estabilidad funcional de la articulacion tanto manera individual, cómo en su función cinética global. 

Nuestra intervención debe brindar al individuo las herramientas necesarias para estimular y desarrollar los mecanismos de retroalimentación y corrección del movimiento, conociendo su interacción y creando estrategias que estimulen funcionalmente los mecanismos de feedback y feedforward para mejorar la calidad de la acción motriz y el control motor.



Bibliografía de referencia:
  • F.J. Vera García & cols., “Core Stability. Conceptos y aportaciones al entrenamiento y la prevención de lesiones”.
  • David Behm, Juan Carlos Colado, “The effectiveness of resistance training using unstable surfaces and devices for rehabilitation”.
  • Víctor Segarra, Juan Ramos Heredia & cols., “Core y sistema de control-motor: mecanismos básicos para la estabilidad del raquis lumbar”.
  • Lourdes Macías, “Avances en Neurociencia sobre: desarrollo, control y aprendizaje del movimiento”.


martes, 25 de noviembre de 2014

PREVENCIÓN DE LESIONES



Construcción de un enfoque Preventivo  


Nuestro enfoque como equipo de trabajo, aborda al deportista desde el concepto de economía del movimiento y balance muscular. La búsqueda de información acerca de cómo detectar puntos débiles, y de esta forma poder resolver las alteraciones anátomo-funcionales y neuromusculares que pueden intervenir negativamente en el proceso del incremento de la forma deportiva de cualquier individuo, es nuestra principal inquietud al recibir un deportista.
Varios autores han comenzado a catalogar a los procesos de prevención de lesiones como protagonistas en el rendimiento deportivo. Busquet[1] (1994) entiende al cuerpo como una globalidad debido a que debe cumplir varias funciones: debe permitir mantenernos de pie, en equilibrio, desplazarnos y por último expresarnos a través del gesto. Para responder a esta amplia variedad de movimientos, el cuerpo debe asegurarse fuentes de energía y gestionar su reserva con prudencia.


Para ello hay algunos conceptos imprescindibles a la hora de realizar un programa de prevención específico; conocimiento sobre lesiones comunes, su incidencia, epidemiologia, factores de riesgos lesivos y metodologías para el análisis de la información.
Se presentan metodologías de tratamiento en la prevención de lesiones basadas en tres ejes fundamentales desde un enfoque neuromuscular:
  • entrenamiento de la fuerza pero entendida como cualidad neuromuscular y utilizando el componente excéntrico del movimiento como base funcional para la prevención; 
  • sistema propioceptivo visual vestibular; 
  • y lo que varios autores han dado en llamar “control motor”.



Actualizarse y conocer métodos de trabajo en el área de la prevención, pero por sobre todo, introducir una perspectiva que analiza al deportista desde la salud, para lograr rendimiento; es la lógica que dictamina nuestra intervención.

Este paralelismo entre prevención y rendimiento, vinculado al control de los indicadores que pueden informar de riesgo lesivo y disminuir la incidencia de lesiones está muy bien abordado en una revisión bibliográfica realizada por Fort Vanmeerhaeghea y Romero Rodríguez (2013) en donde se destaca entre otros: la fatiga muscular, la alteración de la magnitud y de los tiempos de activación muscular, los desequilibrios neuromusculares entre pierna dominante y no dominante, la inadecuada stiffness muscular, los déficits en el control postural, y la disminución en los mecanismos de anticipación como factores de riesgo neuromuscular que predisponen al deportista a padecer una mayor incidencia lesiva; proponiendo que el análisis de estos factores de riesgo proporciona una guía práctica a la hora de diseñar tareas dentro de un programa de prevención adecuado a cada tipo de especialidad deportiva.

La profundidad del concepto de PREVENCIÓN, desde una perspectiva del rendimiento deportivo, debe tomarse como los factores en los que hay que trabajar durante el entrenamiento, para no caer en la absurda repetición de tomar medidas ilógicas. Asistimos a la invasión del ámbito de la prevención y el entrenamiento deportivo, un sinnúmero de metodologías sin finalidad que son consideradas como “preventivas”, sólo porque siguen tendencias: dispositivos inestables, bandas elásticas, entrenamiento de suspensión, etc.












Más allá de recaer en la clasificación tradicional entre factores de riesgo extrínsecos e intrínsecos, consideramos necesario focalizar el análisis sobre estos últimos, que son aquellos que hay que detectar en primer lugar y luego controlarlos, con el fin de mejorar el rendimiento en forma global y no solamente tomar medidas de prevención aisladas.

Tenemos a nuestro alcance muchas herramientas para pensar en programas de prevención que no sólo busquen mantener la salud del deportista, sino de incrementar su rendimiento a expensas del balance neuromuscular.

Debido a que es imposible proponer una intervención general que abarque todos los campos o todos los gestos deportivos por igual, (ya que las situaciones, en cada ámbito y con cada población, son distintas y van a modificar al sujeto), debemos a ser críticos de nuestros sistemas de entrenamiento, y a repensar las cuestiones que llevan a focalizar el estímulo en el incremento de la forma deportiva.

El espacio para los Profesionales de la Educación Física dentro de un staff profesional, pudiendo aportar herramientas en la preparación física con otra mirada, con otra información y formación, aparece como posibilidad. Obviamente con una mirada reflexiva a la hora de proponer estímulos de entrenamiento a los/las deportistas, preguntando quién está apto y porque, e inferir las posibilidades de riesgo. Esto permite fundamentar y anticipar  las posibilidades o probabilidades que puede tener un deportista si su perfil no está en condiciones para realizar un determinado tipo de entrenamiento.

Es así que podemos generar un campo nuevo de trabajo, un nuevo perfil profesional que requiere de una mirada diferente y por supuesto de conocimiento científico y empírico a la hora de pensar en un programa de prevención; esto nos lleva a pensar en un nuevo concepto, quizás podríamos llamarlo readaptación. La readaptación aparece como una construcción alejada de aquel concepto de rehabilitación limitado al campo médico. La readaptación conceptualiza a la globalidad de la persona en pos de una re – estructuración de sus patrones de movimiento alterados.

Nos introducimos en un nuevo campo de acción, enfocándonos en un nuevo paradigma de performance deportiva. Alejado de las metodologías enfocadas sin sentido global, en la que creemos que  hay que trabajar para generar este nuevo espacio lleno de posibilidades para los Profesores de Educación Física.


[1] Leopold Busquet es un prestigioso Fisioterapeuta, especialista en Osteopatía, que realizando un profundo estudio de la anatomía, biomecánica y fisiología humana configura el concepto que hoy conocemos de cadenas musculares fisiológicas. Focaliza en la globalidad del movimiento.




REFERENCIAS:
ROMERO RODRÍGUEZ, D. y TOUS FAJARDO, J. (2010). “Claves para un rendimiento deportivo óptimo”. Ed. Médica Panamericana D. L., Madrid.
BUSQUET, L. (1994). “Las cadenas musculares: lordosis, cifosis, escoliosis y deformaciones torácicas”. Tomo II. (6a.Ed.p.7). Ed. Paidotribo. Barcelona
FORT V. MEERHAEGHE, A. y ROMERO RODRÍGUEZ, D. (2013). “Análisis de los factores de riesgo neuromusculares de las lesiones deportivas”Apunts Med Esport. N° 48, pp.109-120.
PANJABI, M. (1992). “The Stabilizing System of the Spine. Part I. Function, Dysfunction, Adaptation, and Enhancement”. Journal of Spinal Disorders, 5 (4), pp. 383-389.

martes, 4 de noviembre de 2014

EL EJERCICIO CORRECTIVO (parte II)

La evolución del patrón correctivo

En la entrada anterior, presentamos el concepto de Ejercicio Correctivo, hablamos también de la valoración de los patrones de movimiento alterados e inestables, y dimos paso al trabajo específico sobre las limitaciones de movimiento. 
Como primer medida enfrentamos el déficit de movilidad. Abordamos esta problemática desde lo particular, como puede ser restricciones del tejido miofascial o tendinoso utilizando actividades que faciliten la predisposición del tejido hacia la búsqueda de movilidad. 

Self-release massage: las técnicas de liberación
miofascial nos aportan una herramienta fundamental.



Trabajos de flexibilidad dinámica










Si hay alguna duda acerca del compromiso de la movilidad, siempre se vuelve a  trabajar sobre los ejercicios correctivos de movilidad en el comienzo de cada sesión antes de pasar a los ejercicios de estabilidad. Esto asegurará que la longitud del tejido sea adecuada y la alineación de la articulación esté preparada para los ejercicios de estabilización. El ejercicio de movilidad eliminara la rigidez del tono muscular que está realizando la función de estabilidad. Si la movilidad óptima se logra, es conveniente pasar a la estabilidad, pero confirmando periódicamente la movilidad.

Los ejercicios de estabilidad, demandan de la postura, la alineación, el equilibrio y el control de las fuerzas dentro del nuevo rango disponible y sin el soporte de la rigidez de compensación o el tono muscular. Desde esta lógica consideramos los ejercicios de estabilidad como desafíos a la postura y a la posición, en lugar de ser ejercicios convencionales de fuerza.


Cuando no hay limitación o asimetría presente en los ejercicios correctivos de movilidad, debemos pasara a los ejercicios de estabilidad. Al no haber limitación o asimetría indica que está presente la capacidad necesaria para realizar el patrón de movimiento pero no responde a un control motor eficiente.

Usar la idea de control motor (ya descripto en anteriores entradas), nos ayudará a pensar más allá de la debilidad como la única explicación para una pobre estabilización. El control motor es una categoría amplia que incluye la movilidad, la alineación, el equilibrio, la sincronización, la aceleración muscular, la coordinación y una eficiente co-activacion. La ausencia de un eficiente control motor se ve como debilidad, pero el entrenamiento de la fuerza de los estabilizadores no es la solución.


La estabilidad puede ser separada de la fuerza mediante la mejora del control motor demostrado por la rigidez y la firmeza en los rangos finales. Por eso mucho de los ejercicios de estabilidad utilizan una carga ligera, buena postura, y mantener un movimiento en el rango final. Los ajustes a los cambios en las cargas y una rápida firmeza son más importantes que la generación de fuerza.

La estabilidad en los rangos medios también es importante, pero el interés particular es asegurar la función final del rango. Si la función al final del rango está presente, la función a la mitad será aceptable, pero no a la inversa.

Cuando se observa una mayor estabilidad, es posible el progreso hacia la formación de un nuevo patrón de movimiento. Un nuevo patrón debe seguir siempre una realización adecuada y demostrar la movilidad y la estabilidad en ejercicios correctivos. La perfección no es necesaria y rara vez es posible, pero volver a entrenar un patrón de movimiento si la movilidad y la estabilidad necesaria para respaldar el patrón no está disponible.

Muchas formas de asistir la facilitación se puede proporcionar a reducir la compensación y permitir la práctica de un patrón de movimiento de calidad. La regla general es utilizar solo las técnicas que mejoran la forma y la calidad del movimiento.



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
COOK G., BURTON L., HOOGENBOOM B, Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 1: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 62–72.
------------------------------------------------------------------ Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 2: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 132-39.
CRESSEY E.Assess y Correct. 2009.
MACKEY M. Entrenando Movimientos. 2013. Unión Argentina de Rugby

miércoles, 29 de octubre de 2014

EL EJERCICIO CORRECTIVO (parte I)


La importancia de los patrones de movimiento.


·         ¿A qué llamamos "Ejercicios correctivos"?

Los ejercicios correctivos son utilizados para la mejora de niveles deseados de movilidad básica, fundamental y funcional, lo que determinará patrones de movimiento eficientes desde una perspectiva del control del movimiento.
En una charla entre Mike Boyle y Gray Cook coinciden en que “los cuerpos modernos han comenzado a desarrollar tendencias”. Tanto los individuos con déficit de movimiento como los activos están mostrando problemas similares de Movilidad y Estabilidad.
El ejercicio correctivo apunta específicamente a una debilidad o falencia detectada previamente mediante la evaluación y debe demostrar una mejora inmediata en la calidad de movimiento. Son seleccionados y realizados con el fin de mejorar la movilidad, estabilidad articular, la flexibilidad y postura.
A través de las mejoras que generan estas cualidades tenemos como objetivo optimizar en estabilidad y control de los patrones de movimiento alterados, y así disminuir el riesgo de lesión de nuestros deportistas.

·         ¿Cómo los seleccionamos?

Entendiendo que cada individuo tiene determinadas limitaciones propias, el sentido común indica que el primer paso a seguir antes de prescribir un ejercicio es Evaluar sus posibilidades de movimiento para Detectar cuales son las disfunciones y en base a esto prescribir lo que sea más adecuado para poder Corregir sus patrones de movimiento.
La implementación de una evaluación que nos determine valorar correctamente el movimiento funcional detectando sus asimetrías y compensaciones, será determinante en el momento de seleccionar los ejercicios correctivos adecuados para cada individuo.
El protocolo de evaluación que utilizamos creyendo ser una herramienta de evaluación estandarizada que nos permite categorizar la calidad de movimiento, es el Functional Movement Screen; método basado en lo que llamamos un “screening de movimiento funcional” o un análisis funcional del movimiento. Es un test que permite la valoración funcional integral evaluando de forma observacional los patrones básicos de movimiento y el control motor.
El FMSproporciona información que indica si un deportista tiene problemas con la estabilización y/o movilidad, además de generar las bases para la prescripción de un programa de entrenamiento desarrollado con un enfoque en la creación de patrones de movimiento funcional. Cinco de las siete pruebas del FMS se califican por separado para los lados izquierdo y derecho, y por lo tanto se pueden utilizar para localizar las asimetrías que se han identificado como un factor de riesgo de lesión.
A partir de esto podemos encontrar rumbos que nos permitan diagramar ejercicios facilitando los rangos óptimos de movilidad articular, o predispongan tejidos que se encuentren con alguna restricción y limitan para alcanzar patrones de movimiento eficientes. 

·         ¿Cómo aplicarlos?
Según Gray Cook la secuencia para la consecución de la aptitud física óptima es:

La capacidad para realizar un Movimiento eficientemente requiere una combinación de Movilidad (que implica flexibilidad y rango de movimiento articular) y Estabilidad (que implica control motor y la adecuada capacidad de la musculatura postural).
Por esto una progresión de ejercicios correctivos siempre comienza con ejercicios de movilidad y estabilidad, que consideramos la base de los patrones óptimos de movimiento. Estos ejercicios se realizan de forma bilateral para confirmar la limitación de la movilidad y la asimetría.
Si no se aprecia un cambio en la movilidad, no se procederá a trabajar la estabilidad. Solo se puede proceder a un ejercicio de corrección de estabilidad, si el aumento de la movilidad permite a la persona obtener éxito en la realización del ejercicio postural.
En la próxima entrada abordaremos en detalle como procedemos a trabajar los patrones correctivos de estabilidad en situaciones de control motor. 



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
COOK G., BURTON L., HOOGENBOOM B, Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 1: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 62–72.
------------------------------------------------------------------ Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 2: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 132-39.
CRESSEY E., Assess y Correct. 2009.
MACKEY M. Entrenando Movimientos. 2013. Unión Argentina de Rugby