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viernes, 25 de septiembre de 2015

ESTABILIDAD FUNCIONAL:

La interacción de los mecanismos de feedback y feedforward en la determinación del control motor. 

Toda tarea motriz implica la necesidad de activar mecanismos de control y regulación del movimiento que son de naturaleza neural, y que serán más complejos cuanto mayor sea la dificultad de la tarea a realizar.
El control del movimiento depende directamente de la integración neuromuscular, que se encuentra regulada por el complejo sistema sensoriomotor. El control del movimiento entonces, puede ser entendido como la facultad que tiene un sujeto para efectuar programas motrices de forma eficaz y con un mínimo de energía. 

Aferencias integradas
Este complejo sistema sensoriomotor incorpora todos los receptores y vías aferentes (percepción), así como los mecanismos de integración y procesamiento central (decodificación, planificación, y programación) y las respuestas eferentes necesarias (ejecución), para poder mantener la estabilidad funcional durante tareas que se desean realizar. 
La información aferente de la que hablamos puede ser procesada e integrada en tres niveles de control motor: 
  • médula espinal (respuestas muy rápidas y/o reflejas), 
  • tronco cerebral (respuestas intermedias y/o automáticas) y 
  • corteza cerebral (más lentas, más elaboradas y son voluntarias). 
Por lo tanto podemos asumir que los patrones de movimiento son el resultado de la interacción dinámica de subsistemas que se organizan con respecto a las demandas del movimiento específico y el entorno. 

En búsqueda de la estabilidad funcional. Anticipación y retroalimentación.

En lo que refiere a la estabilidad funcional de las articulaciones las respuesta de programación motriz podemos encontrar dos mecanismos de regulación que buscan mantener el sistema sin perder su homeostasis; son estrategias que se suceden antes o durante un movimiento voluntario con el objetivo de incrementar la estabilidad ante un cambio; esta puede recibir una información sensorial o no. 
Mecanismos
de Anticipación
Podemos definir feedback como la elaboración de una respuesta correctiva dentro de un gesto motor como consecuencia de haber percibido anomalías o cambios repentinos del entorno, a la información proporcionada, bien por vía refleja o no, después del análisis de un determinado estímulo sensorial. 
El feedforward se define como el mecanismo de determinación, que genera acciones anticipatorias que ocurren antes de la detección sensorial de una disrupción de la homeostasis. 
Las aferencias somatosensoriales, visuales y vestibulares proveen la información necesaria para ambos mecanismos de control motor durante la programación del movimiento; sin embargo, los métodos de procesamiento de la información difieren. Los mecanismos determinados por la retroalimentación se caracterizan por el continuo procesamiento de la información aferente, devolviendo respuestas de control motor basadas en el “momento a momento”. En contraste, las aferencias durante los mecanismos anticipatorios de control motor son utilizadas de manera intermitente hasta que los mecanismos de retroalimentación sean iniciados. 
Mientras que el feedback incorpora la información sensorial, modula y ajusta el movimiento, el feedforward incorpora diferentes construcciones de memoria, esquema motor y programa motor buscando mecanizar preparaciones posturales para el movimiento controlado. 
Lamentablemente la clasificación de una acción cómo de retroalimentación (o feedback) o anticipatoria (feedforward) no es tan sencillo como sus definiciones lo sugieren y no se desarrollan en forma paralela sino interactuando e influenciándose entre sí durante la ejecución de todo el programa motor. En muchas situaciones existe una combinación de ambos mecanismos como en el mantenimiento de la postura corporal. 

Entonces, el control sensorio motor de estabilidad es un intricado proceso, coordinado y automodulado por el SNC (en sus tres niveles), mediante dos mecanismos: el control por feedback, que autorregula la acción mientras ocurre y el control por feedforward o los ajustes anticipatorios. 

 













A partir de comprender la participación de estos mecanismos de control en la engramación del movimiento, podemos comenzar a desarrollar nuevos programas de reeducación y entrenamiento del movimiento orientados al desarrollo de nuevos mecanismos de anticipación que aseguren la estabilidad funcional de la articulacion tanto manera individual, cómo en su función cinética global. 

Nuestra intervención debe brindar al individuo las herramientas necesarias para estimular y desarrollar los mecanismos de retroalimentación y corrección del movimiento, conociendo su interacción y creando estrategias que estimulen funcionalmente los mecanismos de feedback y feedforward para mejorar la calidad de la acción motriz y el control motor.



Bibliografía de referencia:
  • F.J. Vera García & cols., “Core Stability. Conceptos y aportaciones al entrenamiento y la prevención de lesiones”.
  • David Behm, Juan Carlos Colado, “The effectiveness of resistance training using unstable surfaces and devices for rehabilitation”.
  • Víctor Segarra, Juan Ramos Heredia & cols., “Core y sistema de control-motor: mecanismos básicos para la estabilidad del raquis lumbar”.
  • Lourdes Macías, “Avances en Neurociencia sobre: desarrollo, control y aprendizaje del movimiento”.


domingo, 10 de mayo de 2015

ENTRENADORES DE MOVIMIENTO

Hacia un nuevo enfoque de preparación física: El entrenamiento cualitativo*


Existen diversas aproximaciones, desde distintos modelos teóricos que sustentan la preparación física en los deportes de equipo para la mejora del rendimiento deportivo. Durante muchos años estos enfoques tuvieron la particularidad de abordar el rendimiento desde la cuantificación. Los éxitos deportivos se relacionaban de manera proporcional con cada uno de los kilos levantados, y se orientaba el entrenamiento auxiliar hacia la fragmentación del gesto deportivo.
Este primer enfoque para la planificación y programación de las tareas del entrenamiento es lo que se ha conocido tradicionalmente como Entrenamiento Optimizador. Sin embargo, algunos autores como Francisco Seirul∙lo, han conceptualizado un tipo de entrenamiento auxiliar catalogado como Entrenamiento Coadyuvante,
“compuesto por todas las prácticas que permiten al deportista gozar de buena salud, realizar todas las tareas de entrenamiento y participar en todas las competiciones previstas en la temporada”
Dentro de esta categoría, se encuentran el entrenamiento preventivo, como así también, la recuperación y el entrenamiento físico complementario.
Actualmente la mencionada intervención “optimizadora” está mutando, hacia una nueva perspectiva de programación y prescripción de los entrenamientos. No sólo desde los aspectos implicados directamente con la periodización y los requerimientos metabólicos de cada deportista, sino además, desde los aspectos anatómicos funcionales y biomecánicos, de cada deporte en particular y de cada deportista en especial.

La Educación del movimiento: un nuevo enfoque de intervención
Hemos intentado aproximarnos en otras entradas de este blog a mencionado concepto. Utilizando el concepto de “Pirámide de rendimiento”, que representa la importancia de los patrones de movimiento como base para el desarrollo de una adecuada potenciación
de las capacidades física condicionales y determinantes, junto a factores como la técnica y la habilidad deportiva, abordamos al entrenamiento desde un nuevo enfoque, desde una nueva aproximación: la preparación física cualitativa a partir de la educación del movimiento.
Desde nuestra idea, limitaciones en los patrones básicos de movimiento, llevan a distintas alteraciones y compensaciones que disminuyen el rendimiento, el aprendizaje motor y aumentan el riego de lesión. Es decir, los movimientos complejos se basan en los básicos; los movimientos eficientes son fundamentales para maximizar el rendimiento; los malos o pobres movimientos pueden provocar lesiones; por lo cual, para prevenir lesiones debemos observar los movimientos básicos.
Esta nueva forma de abordar la preparación del deportista enfocado en el alto rendimiento desde el concepto de economía del movimiento y balance neuromuscular, requiere estrategias de intervención individualizadas que tengan en cuenta las características y limitaciones del sujeto deportista.
A partir de la detección de  puntos débiles, que pueden intervenir negativamente en el proceso de incremento de la forma deportiva o en la práctica del deporte propiamente dicha, podemos tener una aproximación de este abordaje.

Perfil lesivo – Perfil preventivo como herramientas de planificación
Así planteada nuestra intervención como “preparación física cualitativa”, utiliza dos pilares que nos permitiran planificar y programar estrategias de intervención individualizadas y específicas; en primer lugar, para disminuir los riesgos de lesión y/o mejorar la eficiencia motriz, y luego, aumentar la performance físico-deportiva:
  • por un lado, a partir de un análisis del perfil lesivo del deporte en cuestión (desde una perspectiva multifactorial, a partir de un enfoque actualizado de la problemática de lesión, la incidencia lesiva en el deporte en cuestión, el tipo de lesión mas habitual y los factores de riesgo de cada entorno deportivo como así también, 
  • la realización de un perfil preventivo individual (a partir de una anamnesis e historial lesivo, como así también evaluaciones de movilidad y estabilidad, screnning de movimiento funcional, valoraciones de simetrías neuromuscular e indices agonistas/antagonista).


En consecuencia, nos introducimos en un nuevo campo de acción, que exige una mirada diferente sustentada en el conocimiento científico y empírico, donde el rol del profesional en Educación Física como readaptador se impone y es necesario. Cambiar el enfoque es necesario; pensar en la reeducación y readaptación de los patrones de movimiento alterados, para optimizarlos con el entrenamiento y desarrollar la performance deportiva.


A modo de síntesis, este cambio de paradigma que estamos transitando nos exige adaptarnos a las nuevas posibilidades de acción desde otra mirada de la preparación física. Nos garantizaremos el éxito, teniendo en cuenta que el primer paso para un incremento del rendimiento es que el jugador se encuentre en condiciones de entrenar y competir continuamente de forma ininterrumpida. 






*Aporte adaptado de la tesis de Licenciatura de Luciano Carnevali, con la colaboración de  Braian Vitola. Ambos integrantes del grupo RREM, en el marco del ciclo de producción de nuevas proyecciones de investigación interna. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

LIMITANDO RESTRICCIONES...

...OBTENIENDO PERFORMANCE* 
(intervención con el Seleccionado Argentino de Básquet)


Nuestro trabajo como Educadores especialistas en la alteración del movimiento trasciende distintos ámbitos. La presente entrada intentará dar una mirada general a nuestra experiencia interviniendo como asesores del seleccionado Nacional de Básquet, en la preparación para competir en la Copa Stankovic y el proceso preparatorio al campeonato FIBA Americas Caracas 2013, clasificatorio a la Copa Mundial España 2014.

En la teoría y práctica del entrenamiento de un deportista creemos que deben contemplarse dos formas constitutivas fundamentales. La primera de ellas es el entrenamiento para optimizar el rendimiento  o entrenamiento de performance, a grosso modo esta primer vía de intervención es aquella que permitirá potenciar el rendimiento de las capacidades condicionales de nuestro deportista: fuerza, resistencia, velocidad, flexibilidad, coordinación. La otra vía que consideramos fundamental, es el entrenamiento  preventivo. Esa intervención que puede trabajar sobre puntos débiles de cada jugador o factores que  directamente atentan no solo contra la salud del deportista sino que también sobre su rendimiento.

Con el equipo de trabajo RREM, hemos tenido la posibilidad de realizar una intervención dentro de la óptica del entrenamiento preventivo, convocados por el departamento de preparación física del Seleccionado Nacional de Básquet, a cargo del Profesor Manuel Álvarez. Propusimos una participación  en busca de puntos débiles: alteración del movimiento, compensaciones biomecánicas, asimetrías. La idea principal de este proyecto fue asistir la tarea del equipo de Preparación Física aportando trabajos correctivos que apunten a disminuir las condiciones predisponentes a lesión.

Para este proyecto diagramamos en primer lugar una batería de valoración, que tenía como finalidad obtener información rápida y concreta con relación a las alteraciones que podían incidir directamente con el rendimiento. Esta batería de valoración se compuso de:   
1)      FMS™ (Functional movement screen): herramienta que nos permite categorizar a deportistas con patrones de movimiento funcionales  de aquellos con patrones  disfuncionales. 
2)      Análisis postural estático: alteraciones posturales, desejes articulares
3)      Limbs simmetrics  index (índice de simetría): Valoración de potencia de salto unipodal. Registro de CMJ en plataforma de contacto, Hop Test Battery























En segundo lugar proyectamos estrategias de intervención. Las mismas conformando programas ejercicios  y de fuerza, individuales directamente vinculados a los puntos débiles encontrados en cada jugador. Para ello entregamos una programación individual para cada jugador, algunos con ejercicios para realizar previos a la práctica en su entrada en calor, otros con programas de fuerza específicos, otros con sesión entrenamiento del control motor, sesiones de flexibilidad y fuerza excéntrica, otros con trabajos de reeducación e higiene postural  adaptados a situaciones de recuperación activa.

El programa se realizó durante un período de 4 semanas, luego de las cuales tuvimos la posibilidad de reevaluar específicamente los puntos débiles de cada jugador, antes de continuar con los objetivos de preparación específicos a la competencia principal, que en este caso fue el torneo pre mundial de Caracas 2013. Más allá de que  lo resultados deportivos fueron muy buenos, logrando la clasificación  al mundial España 2015. Hay, a nuestro entender, conquistas importantes a partir de nuestra intervención:

  1. Al realizar la re-evaluación, nos encontramos que todos habían disminuido sus puntos débiles. No en su totalidad, pero si en valores mensurablemente significativos para cada prueba. Que en su primera valoración informó de: asimetría, compensación y alteración del movimiento.
  2. Durante esta primera fase no existieron lesiones, los jugadores del plantel  participaron en su totalidad  durante 9 partidos  y un promedio de 22 a 29  entrenamientos.
  3. La totalidad del plantel adquirió hábitos de trabajos correctivos y de regeneración para optimizar su rendimiento durante la competencia.

La idea, para finalizar esta entrada, fue diagramar en forma simple y de rápida aplicabilidad, programas específicos en relación a las alteraciones encontradas en cada jugador. Como primera medida para mejorar su calidad de movimiento, disminuir el riesgo lesivo, retardar la fatiga y consecuentemente mejorar su rendimiento.

Esa es nuestra mirada, un programa de readaptación y entrenamiento funcional para un rendimiento óptimo. 




* Profesor Sebastián Pascuas (UNLP). Especialista en Rehabilitación por el Ejercicio (UCaLP). Director General RREM.  Encargado del Departamento de Prevención y Readaptación deportiva en La Plata Rugby Club. 

martes, 4 de noviembre de 2014

EL EJERCICIO CORRECTIVO (parte II)

La evolución del patrón correctivo

En la entrada anterior, presentamos el concepto de Ejercicio Correctivo, hablamos también de la valoración de los patrones de movimiento alterados e inestables, y dimos paso al trabajo específico sobre las limitaciones de movimiento. 
Como primer medida enfrentamos el déficit de movilidad. Abordamos esta problemática desde lo particular, como puede ser restricciones del tejido miofascial o tendinoso utilizando actividades que faciliten la predisposición del tejido hacia la búsqueda de movilidad. 

Self-release massage: las técnicas de liberación
miofascial nos aportan una herramienta fundamental.



Trabajos de flexibilidad dinámica










Si hay alguna duda acerca del compromiso de la movilidad, siempre se vuelve a  trabajar sobre los ejercicios correctivos de movilidad en el comienzo de cada sesión antes de pasar a los ejercicios de estabilidad. Esto asegurará que la longitud del tejido sea adecuada y la alineación de la articulación esté preparada para los ejercicios de estabilización. El ejercicio de movilidad eliminara la rigidez del tono muscular que está realizando la función de estabilidad. Si la movilidad óptima se logra, es conveniente pasar a la estabilidad, pero confirmando periódicamente la movilidad.

Los ejercicios de estabilidad, demandan de la postura, la alineación, el equilibrio y el control de las fuerzas dentro del nuevo rango disponible y sin el soporte de la rigidez de compensación o el tono muscular. Desde esta lógica consideramos los ejercicios de estabilidad como desafíos a la postura y a la posición, en lugar de ser ejercicios convencionales de fuerza.


Cuando no hay limitación o asimetría presente en los ejercicios correctivos de movilidad, debemos pasara a los ejercicios de estabilidad. Al no haber limitación o asimetría indica que está presente la capacidad necesaria para realizar el patrón de movimiento pero no responde a un control motor eficiente.

Usar la idea de control motor (ya descripto en anteriores entradas), nos ayudará a pensar más allá de la debilidad como la única explicación para una pobre estabilización. El control motor es una categoría amplia que incluye la movilidad, la alineación, el equilibrio, la sincronización, la aceleración muscular, la coordinación y una eficiente co-activacion. La ausencia de un eficiente control motor se ve como debilidad, pero el entrenamiento de la fuerza de los estabilizadores no es la solución.


La estabilidad puede ser separada de la fuerza mediante la mejora del control motor demostrado por la rigidez y la firmeza en los rangos finales. Por eso mucho de los ejercicios de estabilidad utilizan una carga ligera, buena postura, y mantener un movimiento en el rango final. Los ajustes a los cambios en las cargas y una rápida firmeza son más importantes que la generación de fuerza.

La estabilidad en los rangos medios también es importante, pero el interés particular es asegurar la función final del rango. Si la función al final del rango está presente, la función a la mitad será aceptable, pero no a la inversa.

Cuando se observa una mayor estabilidad, es posible el progreso hacia la formación de un nuevo patrón de movimiento. Un nuevo patrón debe seguir siempre una realización adecuada y demostrar la movilidad y la estabilidad en ejercicios correctivos. La perfección no es necesaria y rara vez es posible, pero volver a entrenar un patrón de movimiento si la movilidad y la estabilidad necesaria para respaldar el patrón no está disponible.

Muchas formas de asistir la facilitación se puede proporcionar a reducir la compensación y permitir la práctica de un patrón de movimiento de calidad. La regla general es utilizar solo las técnicas que mejoran la forma y la calidad del movimiento.



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
COOK G., BURTON L., HOOGENBOOM B, Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 1: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 62–72.
------------------------------------------------------------------ Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 2: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 132-39.
CRESSEY E.Assess y Correct. 2009.
MACKEY M. Entrenando Movimientos. 2013. Unión Argentina de Rugby

miércoles, 1 de octubre de 2014

¿Qué entendemos por Estabilidad?

 Estabilidad

El concepto de estabilidad refiere una situación compleja, que está asociada y determinada por componentes estructurales y funcionales. Las nuevas corrientes definen este complejo concepto a partir del Core, entendido éste como “el núcleo del cuerpo en donde se genera la energía para el movimiento”.
La principal función estabilizadora es dar sustento Lumbo-pelvico-escapular, para la eficiente transferencia de torques en los distintos movimientos. El core es el centro de todos los movimientos, genera energía y la transfiere a los miembros inferiores o superiores.
La estabilidad, junto con la movilidad decretan la eficiencia biomecánica del movimiento. Siendo factores determinantes para poder generar y transferir energía, tanto en un movimiento de la vida cotidiana, como de un gesto deportivo.
Desde una perspectiva anatómica podemos considerar a la columna vertebral como el eje principal del cuerpo, que en forma de pilar soporta todo el peso del tronco. En relación directa con esta estructura encontramos a la cintura pélvica y cintura escapular. Que son los ejes apendiculares del cuerpo que van a permitir la transferencia de energía hacia las extremidades.

Panjabi conceptualiza la estabilidad a partir de la integración de 3 subsistemas:

-          El subsistema pasivo, compuesto por ligamentos, discos intervertebrales y facetas articulares, entre otras, cuya función es transmitir la información propioceptiva acerca de la posición y movimiento del cuerpo, y así vez generan tensión para resistir dicho movimiento.
-         El subsistema activo configurado por músculos estabilizadores locales  (intrínsecos), estabilizadores globales (extrínsecos) y músculos intersegmentarios.
-          El subsistema de control neural, que  funciona como feed back sensorial, ajustando continuamente el movimiento del cuerpo. Todos comandados por el centro de integración del sistema nervioso central, se integran continuamente en busca de lograr la estabilidad, la cual podemos describir, como la capacidad del cuerpo de resistir diferentes perturbaciones.

Cuando hablamos de la generación de energía en realidad estamos hablando de la unión segmentaria. Para entender como debemos generar esa energía y poder transferirla a otra parte del cuerpo o a un elemento como puede ser una escoba, una raqueta o una pelota, debemos atender a 2 principios.
  • El primer principio es que la energía debe transferirse de forma proximal a distal; si se ignora la secuencia, cuando se crea energía en el segmento distal va a ejercer mucho estrés en el tejido de estos segmentos y probablemente resulte en una posible lesión o una baja producción de fuerza, por ejemplo no podremos pegarle a la pelota con precisión y potencia, o hacer un pase a larga distancia.
  • El segundo punto principal es que se debe preservar la energía en el sistema. El movimiento eficiente permite la transferencia de energía a lo largo del pilar o desde el pilar. Cuando no hay un movimiento eficiente ni tampoco buena transferencia, básicamente habrá una pérdida de energía. Estas pérdidas son las que causan una mayor fuerza en el tejido blando y/o en los huesos generando mayores probabilidades de sufrir lesiones.

En la actualidad los hábitos de vida cotidianos, han llevado al hombre a lo que ya hemos categorizado como un “déficit de movimiento”. Dicho concepto alude a una falta de diversidad de movimientos, alterando el equilibrio entre la musculatura tónica y la fáscica, generando un desbalance muscular general. Un ejemplo de esto es el abuso de la retroversión pélvica, dicha posición genera una “des compaginación” neurológica, alterando así la estabilidad lumbar. La estabilidad lumbar depende del micro estiramiento del ligamento vertebral común anterior y posterior, y de los ligamentos intertransversos. Si estos ligamentos se sobre estiran por abusar de una posición como puede ser la retroversión,  se pierde la capacidad informativa de estas estructuras, la cual de forma refleja dosifica el tono adecuado de los músculos paravertebrales para mantener la estabilidad.
De vital importancia es el concepto de Movilidad, ya que un cuerpo con limitado rangos de movimiento, no dispondrá de una adecuada eficiencia mecánica. A su vez la rigidez articular no permite la estimulación propioceptiva elemental para el proceso neurológico y mecánico de la estabilidad. En fin, tanto la movilidad articular, como la flexibilidad muscular, son condiciones habilitantes para el desarrollo de la estabilidad.
Pero como readaptadores debemos entender que de nada serviría mejorar la movilidad, si no le damos estabilidad a ese nuevo rango de movimiento conquistado, en ese caso solo generaríamos una zona vulnerable.
En este punto consideramos fundamental el concepto de Faciado (Phasing - Mario Di Santo), que da nota de la proporcionalidad temporal que los componentes espaciales toman en un movimiento completo. Es decir, que aunque este engrama lo reeduquemos a baja velocidad, nuestro cerebro “graba” la proporcionalidad de cada activación, por lo tanto esa proporción va a ser igual aunque la velocidad de ejecución del movimiento aumente.
Hoy nuestra población tiene como característica común una gran inestabilidad central, incapacidad propulsora, y una gran limitación de la amplitud del movimiento. Producto de los hábitos que la sociedad nos impone.
Lo que buscamos como reeducadores del movimiento, es instalar a nivel cortical engramas, secuencias de movimientos en donde la activación de los músculos intrínsecos, preceda a los extrínsecos y estos a los propulsores. De esta manera podremos lograr que tanto la ama de casa para barrer, como el tenista para pegar de revés, generen, unas milésimas antes del movimiento, una activación del Diafragma- Periné- Transverso, lo cual le servirá como punto de fijación y estabilidad en donde se apoyen las palancas para realizar dichos esfuerzos. De no lograrse seria como querer disparar un cañón sobre una canoa. De esta manera, entendemos que la estabilidad no se logra aumentando los niveles de fuerza (fuerza como capacidad de movilizar una carga externa), sino que va a depender de una serie de activaciones musculares, coordinadas por el cerebro, que van a preparar al cuerpo para realizar un movimiento determinado. 



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
-------------------- Estabilidad lumbo-pélvica. Core Stability Training. IPEF Córdoba.
PANJABI, M. The Stabilizing System of the Spine. Part I. Function, Dysfunction, Adaptation, and Enhancement. Journal of Spinal Disorders. Vol. 5, No. 4, pp 383-389. 1992.
------------------ The Stabilizing System of the Spine. Part II. Neutral Zone and Instability Hypothesis. Journal of Spinal Disorders. Vol. 5, No. 4, pp 390-397. 1992.

lunes, 16 de junio de 2014

¿Quiénes somos?

Somos un equipo de trabajo conformado por Profesores de Educación Física, especializados en la Readaptación, Reeducación y Entrenamiento del Movimiento.

Nuestro sistema de trabajo encuentra sus fundamentos en una combinación de corrientes metodológicas de intervención, que se orientan hacia la óptima performance de nuestros deportistas.

Desarrollamos un sistema de entrenamiento basado en los requerimientos funcionales de fuerza estabilidad y control motor, asociados al deporte y las necesidades determinadas por los puntos débiles de cada deportista.

Calidad de movimiento, rendimiento y habilidad... En ese orden. Son la clave para mejorar nuestra performance.

Déficit en la calidad del movimiento es determinante en búsqueda de mejorar performance... Por eso entrenamos movimientos!