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domingo, 27 de septiembre de 2020

¿CONTROL MOTOR?

Cuando nos referimos a este concepto hablamos específicamente de 2 elementos: ESTABILIZACIÓN DEL CUERPO EN EL ESPACIO (CONTROL POSTURAL) y el desplazamiento del cuerpo en el espacio, o el control motor APLICADO AL MOVIMIENTO.

Entender el control motor es una tarea compleja... hoy no existe un consenso estricto en la comunidad científica sobre la causa y la naturaleza del movimiento. No existe una teoría única que sea aceptada por todos.
Estas teorías son grupos de ideas abstractas sobre la causa y naturaleza del movimiento, que con frecuencia, se basa en modelos de función cerebral que facilitan y simplifican la compresión de la función motora del SN. Teorías del control motor y los modelos de función cerebral están unidos.
Los distintos planteos de interpretación reflejan criterios diferentes sobre la forma en que el cerebro controla el movimiento, pero todos los modelos se unifican por el deseo de entender la causa y naturaleza del movimiento. La diferencia se encuentra en el método.

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Utilizar aquí la fábula de los seis hombres ciegos sería lo más representativo: Uno estudia cuidadosa y sistemáticamente la trompa y aprende todo lo que hay que saber sobre su naturaleza y función. Otro estudia las patas; otro, la cola. Cada uno a su manera aportado información esencial sobre el elefante. Sin embargo, un verdadero entendimiento del animal sólo es posible si se combina la información de todas las fuentes.
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📖💡Con este principio, comenzamos la siguiente serie de publicaciones sobre las teorías sobre el control motor, sus limitaciones y posibles aplicaciones prácticas.

martes, 1 de septiembre de 2015

READAPTACION FUNCIONAL LESIÓN LCA



ANÁLISIS DE LAS ETAPAS EN EL PROCESO DE READAPTACIÓN FUNCIONAL CON SUJETOS INTERVENIDOS PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE LCA



A la hora de hacer un análisis del tratamiento de Readaptación posterior a una intervención quirúrgica de remodelación del Ligamento Cruzado Anterior (LCA), debemos saber qué procesos fisiológicos atraviesan el Neoligamento para poder desarrollar nuestra intervención de manera adecuada.



Todos los tejidos utilizados como auto o aloinjertos sufren un proceso fisiopatológico similar, al momento de ser introducidos en la rodilla receptora. A este proceso algunos autores lo llaman LIGAMENTIZACIÓN, y atraviesa distintos momentos:

  • El neoligamento sufre inicialmente una NECROSIS AVASCULAR completa con muerte celular.
  • Posteriormente ocurre la REVASCULARIZACIÓN progresiva con proliferación celular a partir de las células sinoviales y fibroblastos de la cavidad articular.
  • Por último ocurre el proceso de REMODELACIÓN del neoligamento.

Un programa de readaptación debe estar basado en estos procesos fisiológicos, y a través de una adecuada prescripción de actividades, conociendo cada una de estas etapas y sus características particulares, podemos acompañar el proceso de manera que la persona recupere y potencie cada capacidad de su integración funcional.
El proceso de readaptación está dividido en 3 fases:

FASE 1 (Protección Máxima) esta fase está compuesta por dos procesos, un periodo de Necrosis Avascular y Revascularización. La bibliografía generalmente estima que este período abarca desde la semana 4 a 12 postquirúrgica.

Durante este periodo tenemos como objetivo principal, recuperar la movilidad completa de la articulación, una flexión que supere los 120º y una extensión de 180º. Esta última se convierte en el objetivo principal, porque con ella logramos que se normalice la MARCHA adecuada del sujeto, función simple y natural de la raza humana, que al lograrse limitara nuevas alteraciones funcionales. La integración cinemática del tobillo-rodilla-cadera y su control adecuado en el movimiento serán de vital importancia para lograr este objetivo.


En esta fase aparece el trabajo en agua como posible colaborador. Mediante el cual podemos acelerar y lograr objetivos como, por ejemplo, la corrección de marcha, que quizá en un medio cotidiano se ve condicionada por las fuerzas gravitatorias (por ejemplo) y teniendo incorporada la alteración se dificulta aún más la corrección.








FASE 2 (Protección Media) atravesada por el proceso de remodelación del neoligamento (proliferación del tejido conectivo). Aproximadamente podemos considerar como estimado el período comprendido entre la semana 13 a la 20, es decir entre el tercer y quinto mes luego de la intervención.
Aquí el objetivo está centrado en el aumento de los niveles de fuerza. Suponiendo ya haber logrado una correcta calidad e integración del movimiento, por lo menos en el patrón de marcha, ahora hay que enfocarse en aumentar la fuerza (entendida esta como la capacidad de repetir esfuerzos) pilar importante de los distintos patrones de movimiento.


Por otro lado se comienza a estimular el desarrollo pliométrico, entendido esto como el entrenamiento y desarrollo del fenómeno neuro-muscular conocido como del ciclo Estiramiento Acortamiento (CEA).

FASE 3 (Protección Baja) A partir de la semana 21 postquirúrgica el neoligamento se encuentra en condiciones de reorientar los objetivos:

  1. aumento de la fuerza máxima y rápida, 
  2. entrenamiento pliométrico,
  3. desplazamientos multidireccionales y la agilidad especifica. 

Las orientaciones de la Fuerza en esta etapa tienen que estar dirigidas a mejorar las ganancias de reclutamiento de unidades motoras, garantizando la hipertrofia selectiva en los extensores y flexores de rodilla.

Esta última etapa va a verse determinada por el progreso de cada sujeto en relación a su evolución postquirúrgica. Esto será determinado por su médico traumatólogo / cirujano en los controles, quienes son los facultados para informar sobre la consolidación del neoligamento.
Una vez avalados con el alta médica-clínica de nuestro deportista, nos quedará trabajar en lo que consideramos como fase de ADQUISICIÓN  E INCREMENTO DE LA FORMA DEPORTIVA. En esta etapa el retorno deportivo debería ser adaptado y acompañado en campo, a las demandas individuales de manera progresiva en lo referido a condición metabólica, neuromuscular, propioceptiva y de control motor.
Una vez considerado en condiciones óptimas, procedemos  a programar una batería de evaluaciones que nos permitirá justificar (o no) el retorno deportivo con normalidad con lo que denominamos: ALTA DEPORTIVA. 

Cabe remarcar la importancia de un proceso de trabajo previo a la cirugía. En los últimos años, han crecido las propuestas de investigación que determinan la efectividad y beneficios, sobre todo a nivel de control motor e integración neuromuscular, de los tratamientos Prequirúrgicos. En nuestra experiencia, aquellas personas, no deportistas, que vienen Postcirugía, sin una experiencia con relación al entrenamiento del movimiento, van a tener una limitación de aprendizaje motriz que va a influir en mayor o menor medida en el tratamiento. Por lo tanto podemos entender que, mas allá de los tiempos biológicos que son inalterables, la calidad del proceso va a estar condicionada por la experiencia motriz que tenga la persona.


Podemos colocar a la estabilidad espinal y el control motor como dos conceptos, de los cuales hemos hablado ya en otras presentaciones, y que están presentes en todo el proceso de readaptación, que supera los límites de cada fase, e interfiere en cada momento del proceso, en cada objetivo por cumplir.

A su vez la Flexibilidad y la Capacidad Funcional Aeróbica también deberían estar presentes en este proceso, no como objetivos primarios de alguna fase, pero si como capacidad limitante para el logro total de los objetivos. Por lo tanto en ellas también debemos poner nuestra atención. Cualquier alteración de la flexibilidad, por ejemplo de la cadena posterior, nos va a resultar en una limitación de la movilidad de flexión de la cadera sobre muslo y ello conlleva a una alteración en la integración de triple flexión de la cinemática tobillo rodilla cadera, de esta manera algunos movimientos van a verse limitados para su ejecución. Por lo tanto son capacidades que no debemos perder de vista en caso de que estén limitadas y tienen que estar integradas en nuestro análisis.

Para concluir queremos remarcar la importancia que tiene la función e intervención como reeducadores del movimiento, orientada a devolverle a la persona una integración funcional global; es decir no pensar en la rodilla sólo desde su proceso lesivo, como una articulación que trabaja de forma independiente, sino como parte de un sistema mucho más complejo que funciona de forma integral y dentro del cual la rodilla juega un papel determinado que se debe ser readaptado. Comprender que muchas veces los tiempos biológicos no está divididos de una manera tácita y poder determinar hacia donde debemos encaminar cada proceso.



- Clancy WG Jr., Nelson DA, Reider B et al., Anterior cruciate ligament reconstruction using one-third of the patellar ligament. J Bone Joint Surg (Am) (1982) 45: 925-932.
- Marumo K, Saito M, Yamagishi T, Fujii K. The "ligamentization" process in human anterior cruciate ligament reconstruction with autogenus patellar and hamstring tendon. A biochemical study. Am J Sports Med. Vol 33, No. 8. 2005.
- Barber, S., Noyes, F., Mangine, R., & DeMaio, M. Rehabilitation after ACL reconstruction: Function Testing. Sports Medicine Rehabilitation Series, 15, 971-974. (1992)

domingo, 10 de mayo de 2015

ENTRENADORES DE MOVIMIENTO

Hacia un nuevo enfoque de preparación física: El entrenamiento cualitativo*


Existen diversas aproximaciones, desde distintos modelos teóricos que sustentan la preparación física en los deportes de equipo para la mejora del rendimiento deportivo. Durante muchos años estos enfoques tuvieron la particularidad de abordar el rendimiento desde la cuantificación. Los éxitos deportivos se relacionaban de manera proporcional con cada uno de los kilos levantados, y se orientaba el entrenamiento auxiliar hacia la fragmentación del gesto deportivo.
Este primer enfoque para la planificación y programación de las tareas del entrenamiento es lo que se ha conocido tradicionalmente como Entrenamiento Optimizador. Sin embargo, algunos autores como Francisco Seirul∙lo, han conceptualizado un tipo de entrenamiento auxiliar catalogado como Entrenamiento Coadyuvante,
“compuesto por todas las prácticas que permiten al deportista gozar de buena salud, realizar todas las tareas de entrenamiento y participar en todas las competiciones previstas en la temporada”
Dentro de esta categoría, se encuentran el entrenamiento preventivo, como así también, la recuperación y el entrenamiento físico complementario.
Actualmente la mencionada intervención “optimizadora” está mutando, hacia una nueva perspectiva de programación y prescripción de los entrenamientos. No sólo desde los aspectos implicados directamente con la periodización y los requerimientos metabólicos de cada deportista, sino además, desde los aspectos anatómicos funcionales y biomecánicos, de cada deporte en particular y de cada deportista en especial.

La Educación del movimiento: un nuevo enfoque de intervención
Hemos intentado aproximarnos en otras entradas de este blog a mencionado concepto. Utilizando el concepto de “Pirámide de rendimiento”, que representa la importancia de los patrones de movimiento como base para el desarrollo de una adecuada potenciación
de las capacidades física condicionales y determinantes, junto a factores como la técnica y la habilidad deportiva, abordamos al entrenamiento desde un nuevo enfoque, desde una nueva aproximación: la preparación física cualitativa a partir de la educación del movimiento.
Desde nuestra idea, limitaciones en los patrones básicos de movimiento, llevan a distintas alteraciones y compensaciones que disminuyen el rendimiento, el aprendizaje motor y aumentan el riego de lesión. Es decir, los movimientos complejos se basan en los básicos; los movimientos eficientes son fundamentales para maximizar el rendimiento; los malos o pobres movimientos pueden provocar lesiones; por lo cual, para prevenir lesiones debemos observar los movimientos básicos.
Esta nueva forma de abordar la preparación del deportista enfocado en el alto rendimiento desde el concepto de economía del movimiento y balance neuromuscular, requiere estrategias de intervención individualizadas que tengan en cuenta las características y limitaciones del sujeto deportista.
A partir de la detección de  puntos débiles, que pueden intervenir negativamente en el proceso de incremento de la forma deportiva o en la práctica del deporte propiamente dicha, podemos tener una aproximación de este abordaje.

Perfil lesivo – Perfil preventivo como herramientas de planificación
Así planteada nuestra intervención como “preparación física cualitativa”, utiliza dos pilares que nos permitiran planificar y programar estrategias de intervención individualizadas y específicas; en primer lugar, para disminuir los riesgos de lesión y/o mejorar la eficiencia motriz, y luego, aumentar la performance físico-deportiva:
  • por un lado, a partir de un análisis del perfil lesivo del deporte en cuestión (desde una perspectiva multifactorial, a partir de un enfoque actualizado de la problemática de lesión, la incidencia lesiva en el deporte en cuestión, el tipo de lesión mas habitual y los factores de riesgo de cada entorno deportivo como así también, 
  • la realización de un perfil preventivo individual (a partir de una anamnesis e historial lesivo, como así también evaluaciones de movilidad y estabilidad, screnning de movimiento funcional, valoraciones de simetrías neuromuscular e indices agonistas/antagonista).


En consecuencia, nos introducimos en un nuevo campo de acción, que exige una mirada diferente sustentada en el conocimiento científico y empírico, donde el rol del profesional en Educación Física como readaptador se impone y es necesario. Cambiar el enfoque es necesario; pensar en la reeducación y readaptación de los patrones de movimiento alterados, para optimizarlos con el entrenamiento y desarrollar la performance deportiva.


A modo de síntesis, este cambio de paradigma que estamos transitando nos exige adaptarnos a las nuevas posibilidades de acción desde otra mirada de la preparación física. Nos garantizaremos el éxito, teniendo en cuenta que el primer paso para un incremento del rendimiento es que el jugador se encuentre en condiciones de entrenar y competir continuamente de forma ininterrumpida. 






*Aporte adaptado de la tesis de Licenciatura de Luciano Carnevali, con la colaboración de  Braian Vitola. Ambos integrantes del grupo RREM, en el marco del ciclo de producción de nuevas proyecciones de investigación interna. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

LIMITANDO RESTRICCIONES...

...OBTENIENDO PERFORMANCE* 
(intervención con el Seleccionado Argentino de Básquet)


Nuestro trabajo como Educadores especialistas en la alteración del movimiento trasciende distintos ámbitos. La presente entrada intentará dar una mirada general a nuestra experiencia interviniendo como asesores del seleccionado Nacional de Básquet, en la preparación para competir en la Copa Stankovic y el proceso preparatorio al campeonato FIBA Americas Caracas 2013, clasificatorio a la Copa Mundial España 2014.

En la teoría y práctica del entrenamiento de un deportista creemos que deben contemplarse dos formas constitutivas fundamentales. La primera de ellas es el entrenamiento para optimizar el rendimiento  o entrenamiento de performance, a grosso modo esta primer vía de intervención es aquella que permitirá potenciar el rendimiento de las capacidades condicionales de nuestro deportista: fuerza, resistencia, velocidad, flexibilidad, coordinación. La otra vía que consideramos fundamental, es el entrenamiento  preventivo. Esa intervención que puede trabajar sobre puntos débiles de cada jugador o factores que  directamente atentan no solo contra la salud del deportista sino que también sobre su rendimiento.

Con el equipo de trabajo RREM, hemos tenido la posibilidad de realizar una intervención dentro de la óptica del entrenamiento preventivo, convocados por el departamento de preparación física del Seleccionado Nacional de Básquet, a cargo del Profesor Manuel Álvarez. Propusimos una participación  en busca de puntos débiles: alteración del movimiento, compensaciones biomecánicas, asimetrías. La idea principal de este proyecto fue asistir la tarea del equipo de Preparación Física aportando trabajos correctivos que apunten a disminuir las condiciones predisponentes a lesión.

Para este proyecto diagramamos en primer lugar una batería de valoración, que tenía como finalidad obtener información rápida y concreta con relación a las alteraciones que podían incidir directamente con el rendimiento. Esta batería de valoración se compuso de:   
1)      FMS™ (Functional movement screen): herramienta que nos permite categorizar a deportistas con patrones de movimiento funcionales  de aquellos con patrones  disfuncionales. 
2)      Análisis postural estático: alteraciones posturales, desejes articulares
3)      Limbs simmetrics  index (índice de simetría): Valoración de potencia de salto unipodal. Registro de CMJ en plataforma de contacto, Hop Test Battery























En segundo lugar proyectamos estrategias de intervención. Las mismas conformando programas ejercicios  y de fuerza, individuales directamente vinculados a los puntos débiles encontrados en cada jugador. Para ello entregamos una programación individual para cada jugador, algunos con ejercicios para realizar previos a la práctica en su entrada en calor, otros con programas de fuerza específicos, otros con sesión entrenamiento del control motor, sesiones de flexibilidad y fuerza excéntrica, otros con trabajos de reeducación e higiene postural  adaptados a situaciones de recuperación activa.

El programa se realizó durante un período de 4 semanas, luego de las cuales tuvimos la posibilidad de reevaluar específicamente los puntos débiles de cada jugador, antes de continuar con los objetivos de preparación específicos a la competencia principal, que en este caso fue el torneo pre mundial de Caracas 2013. Más allá de que  lo resultados deportivos fueron muy buenos, logrando la clasificación  al mundial España 2015. Hay, a nuestro entender, conquistas importantes a partir de nuestra intervención:

  1. Al realizar la re-evaluación, nos encontramos que todos habían disminuido sus puntos débiles. No en su totalidad, pero si en valores mensurablemente significativos para cada prueba. Que en su primera valoración informó de: asimetría, compensación y alteración del movimiento.
  2. Durante esta primera fase no existieron lesiones, los jugadores del plantel  participaron en su totalidad  durante 9 partidos  y un promedio de 22 a 29  entrenamientos.
  3. La totalidad del plantel adquirió hábitos de trabajos correctivos y de regeneración para optimizar su rendimiento durante la competencia.

La idea, para finalizar esta entrada, fue diagramar en forma simple y de rápida aplicabilidad, programas específicos en relación a las alteraciones encontradas en cada jugador. Como primera medida para mejorar su calidad de movimiento, disminuir el riesgo lesivo, retardar la fatiga y consecuentemente mejorar su rendimiento.

Esa es nuestra mirada, un programa de readaptación y entrenamiento funcional para un rendimiento óptimo. 




* Profesor Sebastián Pascuas (UNLP). Especialista en Rehabilitación por el Ejercicio (UCaLP). Director General RREM.  Encargado del Departamento de Prevención y Readaptación deportiva en La Plata Rugby Club. 

martes, 25 de noviembre de 2014

PREVENCIÓN DE LESIONES



Construcción de un enfoque Preventivo  


Nuestro enfoque como equipo de trabajo, aborda al deportista desde el concepto de economía del movimiento y balance muscular. La búsqueda de información acerca de cómo detectar puntos débiles, y de esta forma poder resolver las alteraciones anátomo-funcionales y neuromusculares que pueden intervenir negativamente en el proceso del incremento de la forma deportiva de cualquier individuo, es nuestra principal inquietud al recibir un deportista.
Varios autores han comenzado a catalogar a los procesos de prevención de lesiones como protagonistas en el rendimiento deportivo. Busquet[1] (1994) entiende al cuerpo como una globalidad debido a que debe cumplir varias funciones: debe permitir mantenernos de pie, en equilibrio, desplazarnos y por último expresarnos a través del gesto. Para responder a esta amplia variedad de movimientos, el cuerpo debe asegurarse fuentes de energía y gestionar su reserva con prudencia.


Para ello hay algunos conceptos imprescindibles a la hora de realizar un programa de prevención específico; conocimiento sobre lesiones comunes, su incidencia, epidemiologia, factores de riesgos lesivos y metodologías para el análisis de la información.
Se presentan metodologías de tratamiento en la prevención de lesiones basadas en tres ejes fundamentales desde un enfoque neuromuscular:
  • entrenamiento de la fuerza pero entendida como cualidad neuromuscular y utilizando el componente excéntrico del movimiento como base funcional para la prevención; 
  • sistema propioceptivo visual vestibular; 
  • y lo que varios autores han dado en llamar “control motor”.



Actualizarse y conocer métodos de trabajo en el área de la prevención, pero por sobre todo, introducir una perspectiva que analiza al deportista desde la salud, para lograr rendimiento; es la lógica que dictamina nuestra intervención.

Este paralelismo entre prevención y rendimiento, vinculado al control de los indicadores que pueden informar de riesgo lesivo y disminuir la incidencia de lesiones está muy bien abordado en una revisión bibliográfica realizada por Fort Vanmeerhaeghea y Romero Rodríguez (2013) en donde se destaca entre otros: la fatiga muscular, la alteración de la magnitud y de los tiempos de activación muscular, los desequilibrios neuromusculares entre pierna dominante y no dominante, la inadecuada stiffness muscular, los déficits en el control postural, y la disminución en los mecanismos de anticipación como factores de riesgo neuromuscular que predisponen al deportista a padecer una mayor incidencia lesiva; proponiendo que el análisis de estos factores de riesgo proporciona una guía práctica a la hora de diseñar tareas dentro de un programa de prevención adecuado a cada tipo de especialidad deportiva.

La profundidad del concepto de PREVENCIÓN, desde una perspectiva del rendimiento deportivo, debe tomarse como los factores en los que hay que trabajar durante el entrenamiento, para no caer en la absurda repetición de tomar medidas ilógicas. Asistimos a la invasión del ámbito de la prevención y el entrenamiento deportivo, un sinnúmero de metodologías sin finalidad que son consideradas como “preventivas”, sólo porque siguen tendencias: dispositivos inestables, bandas elásticas, entrenamiento de suspensión, etc.












Más allá de recaer en la clasificación tradicional entre factores de riesgo extrínsecos e intrínsecos, consideramos necesario focalizar el análisis sobre estos últimos, que son aquellos que hay que detectar en primer lugar y luego controlarlos, con el fin de mejorar el rendimiento en forma global y no solamente tomar medidas de prevención aisladas.

Tenemos a nuestro alcance muchas herramientas para pensar en programas de prevención que no sólo busquen mantener la salud del deportista, sino de incrementar su rendimiento a expensas del balance neuromuscular.

Debido a que es imposible proponer una intervención general que abarque todos los campos o todos los gestos deportivos por igual, (ya que las situaciones, en cada ámbito y con cada población, son distintas y van a modificar al sujeto), debemos a ser críticos de nuestros sistemas de entrenamiento, y a repensar las cuestiones que llevan a focalizar el estímulo en el incremento de la forma deportiva.

El espacio para los Profesionales de la Educación Física dentro de un staff profesional, pudiendo aportar herramientas en la preparación física con otra mirada, con otra información y formación, aparece como posibilidad. Obviamente con una mirada reflexiva a la hora de proponer estímulos de entrenamiento a los/las deportistas, preguntando quién está apto y porque, e inferir las posibilidades de riesgo. Esto permite fundamentar y anticipar  las posibilidades o probabilidades que puede tener un deportista si su perfil no está en condiciones para realizar un determinado tipo de entrenamiento.

Es así que podemos generar un campo nuevo de trabajo, un nuevo perfil profesional que requiere de una mirada diferente y por supuesto de conocimiento científico y empírico a la hora de pensar en un programa de prevención; esto nos lleva a pensar en un nuevo concepto, quizás podríamos llamarlo readaptación. La readaptación aparece como una construcción alejada de aquel concepto de rehabilitación limitado al campo médico. La readaptación conceptualiza a la globalidad de la persona en pos de una re – estructuración de sus patrones de movimiento alterados.

Nos introducimos en un nuevo campo de acción, enfocándonos en un nuevo paradigma de performance deportiva. Alejado de las metodologías enfocadas sin sentido global, en la que creemos que  hay que trabajar para generar este nuevo espacio lleno de posibilidades para los Profesores de Educación Física.


[1] Leopold Busquet es un prestigioso Fisioterapeuta, especialista en Osteopatía, que realizando un profundo estudio de la anatomía, biomecánica y fisiología humana configura el concepto que hoy conocemos de cadenas musculares fisiológicas. Focaliza en la globalidad del movimiento.




REFERENCIAS:
ROMERO RODRÍGUEZ, D. y TOUS FAJARDO, J. (2010). “Claves para un rendimiento deportivo óptimo”. Ed. Médica Panamericana D. L., Madrid.
BUSQUET, L. (1994). “Las cadenas musculares: lordosis, cifosis, escoliosis y deformaciones torácicas”. Tomo II. (6a.Ed.p.7). Ed. Paidotribo. Barcelona
FORT V. MEERHAEGHE, A. y ROMERO RODRÍGUEZ, D. (2013). “Análisis de los factores de riesgo neuromusculares de las lesiones deportivas”Apunts Med Esport. N° 48, pp.109-120.
PANJABI, M. (1992). “The Stabilizing System of the Spine. Part I. Function, Dysfunction, Adaptation, and Enhancement”. Journal of Spinal Disorders, 5 (4), pp. 383-389.

martes, 4 de noviembre de 2014

EL EJERCICIO CORRECTIVO (parte II)

La evolución del patrón correctivo

En la entrada anterior, presentamos el concepto de Ejercicio Correctivo, hablamos también de la valoración de los patrones de movimiento alterados e inestables, y dimos paso al trabajo específico sobre las limitaciones de movimiento. 
Como primer medida enfrentamos el déficit de movilidad. Abordamos esta problemática desde lo particular, como puede ser restricciones del tejido miofascial o tendinoso utilizando actividades que faciliten la predisposición del tejido hacia la búsqueda de movilidad. 

Self-release massage: las técnicas de liberación
miofascial nos aportan una herramienta fundamental.



Trabajos de flexibilidad dinámica










Si hay alguna duda acerca del compromiso de la movilidad, siempre se vuelve a  trabajar sobre los ejercicios correctivos de movilidad en el comienzo de cada sesión antes de pasar a los ejercicios de estabilidad. Esto asegurará que la longitud del tejido sea adecuada y la alineación de la articulación esté preparada para los ejercicios de estabilización. El ejercicio de movilidad eliminara la rigidez del tono muscular que está realizando la función de estabilidad. Si la movilidad óptima se logra, es conveniente pasar a la estabilidad, pero confirmando periódicamente la movilidad.

Los ejercicios de estabilidad, demandan de la postura, la alineación, el equilibrio y el control de las fuerzas dentro del nuevo rango disponible y sin el soporte de la rigidez de compensación o el tono muscular. Desde esta lógica consideramos los ejercicios de estabilidad como desafíos a la postura y a la posición, en lugar de ser ejercicios convencionales de fuerza.


Cuando no hay limitación o asimetría presente en los ejercicios correctivos de movilidad, debemos pasara a los ejercicios de estabilidad. Al no haber limitación o asimetría indica que está presente la capacidad necesaria para realizar el patrón de movimiento pero no responde a un control motor eficiente.

Usar la idea de control motor (ya descripto en anteriores entradas), nos ayudará a pensar más allá de la debilidad como la única explicación para una pobre estabilización. El control motor es una categoría amplia que incluye la movilidad, la alineación, el equilibrio, la sincronización, la aceleración muscular, la coordinación y una eficiente co-activacion. La ausencia de un eficiente control motor se ve como debilidad, pero el entrenamiento de la fuerza de los estabilizadores no es la solución.


La estabilidad puede ser separada de la fuerza mediante la mejora del control motor demostrado por la rigidez y la firmeza en los rangos finales. Por eso mucho de los ejercicios de estabilidad utilizan una carga ligera, buena postura, y mantener un movimiento en el rango final. Los ajustes a los cambios en las cargas y una rápida firmeza son más importantes que la generación de fuerza.

La estabilidad en los rangos medios también es importante, pero el interés particular es asegurar la función final del rango. Si la función al final del rango está presente, la función a la mitad será aceptable, pero no a la inversa.

Cuando se observa una mayor estabilidad, es posible el progreso hacia la formación de un nuevo patrón de movimiento. Un nuevo patrón debe seguir siempre una realización adecuada y demostrar la movilidad y la estabilidad en ejercicios correctivos. La perfección no es necesaria y rara vez es posible, pero volver a entrenar un patrón de movimiento si la movilidad y la estabilidad necesaria para respaldar el patrón no está disponible.

Muchas formas de asistir la facilitación se puede proporcionar a reducir la compensación y permitir la práctica de un patrón de movimiento de calidad. La regla general es utilizar solo las técnicas que mejoran la forma y la calidad del movimiento.



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
COOK G., BURTON L., HOOGENBOOM B, Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 1: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 62–72.
------------------------------------------------------------------ Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 2: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 132-39.
CRESSEY E.Assess y Correct. 2009.
MACKEY M. Entrenando Movimientos. 2013. Unión Argentina de Rugby

miércoles, 29 de octubre de 2014

EL EJERCICIO CORRECTIVO (parte I)


La importancia de los patrones de movimiento.


·         ¿A qué llamamos "Ejercicios correctivos"?

Los ejercicios correctivos son utilizados para la mejora de niveles deseados de movilidad básica, fundamental y funcional, lo que determinará patrones de movimiento eficientes desde una perspectiva del control del movimiento.
En una charla entre Mike Boyle y Gray Cook coinciden en que “los cuerpos modernos han comenzado a desarrollar tendencias”. Tanto los individuos con déficit de movimiento como los activos están mostrando problemas similares de Movilidad y Estabilidad.
El ejercicio correctivo apunta específicamente a una debilidad o falencia detectada previamente mediante la evaluación y debe demostrar una mejora inmediata en la calidad de movimiento. Son seleccionados y realizados con el fin de mejorar la movilidad, estabilidad articular, la flexibilidad y postura.
A través de las mejoras que generan estas cualidades tenemos como objetivo optimizar en estabilidad y control de los patrones de movimiento alterados, y así disminuir el riesgo de lesión de nuestros deportistas.

·         ¿Cómo los seleccionamos?

Entendiendo que cada individuo tiene determinadas limitaciones propias, el sentido común indica que el primer paso a seguir antes de prescribir un ejercicio es Evaluar sus posibilidades de movimiento para Detectar cuales son las disfunciones y en base a esto prescribir lo que sea más adecuado para poder Corregir sus patrones de movimiento.
La implementación de una evaluación que nos determine valorar correctamente el movimiento funcional detectando sus asimetrías y compensaciones, será determinante en el momento de seleccionar los ejercicios correctivos adecuados para cada individuo.
El protocolo de evaluación que utilizamos creyendo ser una herramienta de evaluación estandarizada que nos permite categorizar la calidad de movimiento, es el Functional Movement Screen; método basado en lo que llamamos un “screening de movimiento funcional” o un análisis funcional del movimiento. Es un test que permite la valoración funcional integral evaluando de forma observacional los patrones básicos de movimiento y el control motor.
El FMSproporciona información que indica si un deportista tiene problemas con la estabilización y/o movilidad, además de generar las bases para la prescripción de un programa de entrenamiento desarrollado con un enfoque en la creación de patrones de movimiento funcional. Cinco de las siete pruebas del FMS se califican por separado para los lados izquierdo y derecho, y por lo tanto se pueden utilizar para localizar las asimetrías que se han identificado como un factor de riesgo de lesión.
A partir de esto podemos encontrar rumbos que nos permitan diagramar ejercicios facilitando los rangos óptimos de movilidad articular, o predispongan tejidos que se encuentren con alguna restricción y limitan para alcanzar patrones de movimiento eficientes. 

·         ¿Cómo aplicarlos?
Según Gray Cook la secuencia para la consecución de la aptitud física óptima es:

La capacidad para realizar un Movimiento eficientemente requiere una combinación de Movilidad (que implica flexibilidad y rango de movimiento articular) y Estabilidad (que implica control motor y la adecuada capacidad de la musculatura postural).
Por esto una progresión de ejercicios correctivos siempre comienza con ejercicios de movilidad y estabilidad, que consideramos la base de los patrones óptimos de movimiento. Estos ejercicios se realizan de forma bilateral para confirmar la limitación de la movilidad y la asimetría.
Si no se aprecia un cambio en la movilidad, no se procederá a trabajar la estabilidad. Solo se puede proceder a un ejercicio de corrección de estabilidad, si el aumento de la movilidad permite a la persona obtener éxito en la realización del ejercicio postural.
En la próxima entrada abordaremos en detalle como procedemos a trabajar los patrones correctivos de estabilidad en situaciones de control motor. 



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
COOK G., BURTON L., HOOGENBOOM B, Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 1: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 62–72.
------------------------------------------------------------------ Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 2: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 132-39.
CRESSEY E., Assess y Correct. 2009.
MACKEY M. Entrenando Movimientos. 2013. Unión Argentina de Rugby