miércoles, 29 de octubre de 2014

EL EJERCICIO CORRECTIVO (parte I)


La importancia de los patrones de movimiento.


·         ¿A qué llamamos "Ejercicios correctivos"?

Los ejercicios correctivos son utilizados para la mejora de niveles deseados de movilidad básica, fundamental y funcional, lo que determinará patrones de movimiento eficientes desde una perspectiva del control del movimiento.
En una charla entre Mike Boyle y Gray Cook coinciden en que “los cuerpos modernos han comenzado a desarrollar tendencias”. Tanto los individuos con déficit de movimiento como los activos están mostrando problemas similares de Movilidad y Estabilidad.
El ejercicio correctivo apunta específicamente a una debilidad o falencia detectada previamente mediante la evaluación y debe demostrar una mejora inmediata en la calidad de movimiento. Son seleccionados y realizados con el fin de mejorar la movilidad, estabilidad articular, la flexibilidad y postura.
A través de las mejoras que generan estas cualidades tenemos como objetivo optimizar en estabilidad y control de los patrones de movimiento alterados, y así disminuir el riesgo de lesión de nuestros deportistas.

·         ¿Cómo los seleccionamos?

Entendiendo que cada individuo tiene determinadas limitaciones propias, el sentido común indica que el primer paso a seguir antes de prescribir un ejercicio es Evaluar sus posibilidades de movimiento para Detectar cuales son las disfunciones y en base a esto prescribir lo que sea más adecuado para poder Corregir sus patrones de movimiento.
La implementación de una evaluación que nos determine valorar correctamente el movimiento funcional detectando sus asimetrías y compensaciones, será determinante en el momento de seleccionar los ejercicios correctivos adecuados para cada individuo.
El protocolo de evaluación que utilizamos creyendo ser una herramienta de evaluación estandarizada que nos permite categorizar la calidad de movimiento, es el Functional Movement Screen; método basado en lo que llamamos un “screening de movimiento funcional” o un análisis funcional del movimiento. Es un test que permite la valoración funcional integral evaluando de forma observacional los patrones básicos de movimiento y el control motor.
El FMSproporciona información que indica si un deportista tiene problemas con la estabilización y/o movilidad, además de generar las bases para la prescripción de un programa de entrenamiento desarrollado con un enfoque en la creación de patrones de movimiento funcional. Cinco de las siete pruebas del FMS se califican por separado para los lados izquierdo y derecho, y por lo tanto se pueden utilizar para localizar las asimetrías que se han identificado como un factor de riesgo de lesión.
A partir de esto podemos encontrar rumbos que nos permitan diagramar ejercicios facilitando los rangos óptimos de movilidad articular, o predispongan tejidos que se encuentren con alguna restricción y limitan para alcanzar patrones de movimiento eficientes. 

·         ¿Cómo aplicarlos?
Según Gray Cook la secuencia para la consecución de la aptitud física óptima es:

La capacidad para realizar un Movimiento eficientemente requiere una combinación de Movilidad (que implica flexibilidad y rango de movimiento articular) y Estabilidad (que implica control motor y la adecuada capacidad de la musculatura postural).
Por esto una progresión de ejercicios correctivos siempre comienza con ejercicios de movilidad y estabilidad, que consideramos la base de los patrones óptimos de movimiento. Estos ejercicios se realizan de forma bilateral para confirmar la limitación de la movilidad y la asimetría.
Si no se aprecia un cambio en la movilidad, no se procederá a trabajar la estabilidad. Solo se puede proceder a un ejercicio de corrección de estabilidad, si el aumento de la movilidad permite a la persona obtener éxito en la realización del ejercicio postural.
En la próxima entrada abordaremos en detalle como procedemos a trabajar los patrones correctivos de estabilidad en situaciones de control motor. 



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
COOK G., BURTON L., HOOGENBOOM B, Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 1: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 62–72.
------------------------------------------------------------------ Pre-Participation Screening: The Use of Fundamental Movements as an Assessment of Function – Part 2: Am J Sports Phys Ther. 2006; 1(2): 132-39.
CRESSEY E., Assess y Correct. 2009.
MACKEY M. Entrenando Movimientos. 2013. Unión Argentina de Rugby

miércoles, 1 de octubre de 2014

¿Qué entendemos por Estabilidad?

 Estabilidad

El concepto de estabilidad refiere una situación compleja, que está asociada y determinada por componentes estructurales y funcionales. Las nuevas corrientes definen este complejo concepto a partir del Core, entendido éste como “el núcleo del cuerpo en donde se genera la energía para el movimiento”.
La principal función estabilizadora es dar sustento Lumbo-pelvico-escapular, para la eficiente transferencia de torques en los distintos movimientos. El core es el centro de todos los movimientos, genera energía y la transfiere a los miembros inferiores o superiores.
La estabilidad, junto con la movilidad decretan la eficiencia biomecánica del movimiento. Siendo factores determinantes para poder generar y transferir energía, tanto en un movimiento de la vida cotidiana, como de un gesto deportivo.
Desde una perspectiva anatómica podemos considerar a la columna vertebral como el eje principal del cuerpo, que en forma de pilar soporta todo el peso del tronco. En relación directa con esta estructura encontramos a la cintura pélvica y cintura escapular. Que son los ejes apendiculares del cuerpo que van a permitir la transferencia de energía hacia las extremidades.

Panjabi conceptualiza la estabilidad a partir de la integración de 3 subsistemas:

-          El subsistema pasivo, compuesto por ligamentos, discos intervertebrales y facetas articulares, entre otras, cuya función es transmitir la información propioceptiva acerca de la posición y movimiento del cuerpo, y así vez generan tensión para resistir dicho movimiento.
-         El subsistema activo configurado por músculos estabilizadores locales  (intrínsecos), estabilizadores globales (extrínsecos) y músculos intersegmentarios.
-          El subsistema de control neural, que  funciona como feed back sensorial, ajustando continuamente el movimiento del cuerpo. Todos comandados por el centro de integración del sistema nervioso central, se integran continuamente en busca de lograr la estabilidad, la cual podemos describir, como la capacidad del cuerpo de resistir diferentes perturbaciones.

Cuando hablamos de la generación de energía en realidad estamos hablando de la unión segmentaria. Para entender como debemos generar esa energía y poder transferirla a otra parte del cuerpo o a un elemento como puede ser una escoba, una raqueta o una pelota, debemos atender a 2 principios.
  • El primer principio es que la energía debe transferirse de forma proximal a distal; si se ignora la secuencia, cuando se crea energía en el segmento distal va a ejercer mucho estrés en el tejido de estos segmentos y probablemente resulte en una posible lesión o una baja producción de fuerza, por ejemplo no podremos pegarle a la pelota con precisión y potencia, o hacer un pase a larga distancia.
  • El segundo punto principal es que se debe preservar la energía en el sistema. El movimiento eficiente permite la transferencia de energía a lo largo del pilar o desde el pilar. Cuando no hay un movimiento eficiente ni tampoco buena transferencia, básicamente habrá una pérdida de energía. Estas pérdidas son las que causan una mayor fuerza en el tejido blando y/o en los huesos generando mayores probabilidades de sufrir lesiones.

En la actualidad los hábitos de vida cotidianos, han llevado al hombre a lo que ya hemos categorizado como un “déficit de movimiento”. Dicho concepto alude a una falta de diversidad de movimientos, alterando el equilibrio entre la musculatura tónica y la fáscica, generando un desbalance muscular general. Un ejemplo de esto es el abuso de la retroversión pélvica, dicha posición genera una “des compaginación” neurológica, alterando así la estabilidad lumbar. La estabilidad lumbar depende del micro estiramiento del ligamento vertebral común anterior y posterior, y de los ligamentos intertransversos. Si estos ligamentos se sobre estiran por abusar de una posición como puede ser la retroversión,  se pierde la capacidad informativa de estas estructuras, la cual de forma refleja dosifica el tono adecuado de los músculos paravertebrales para mantener la estabilidad.
De vital importancia es el concepto de Movilidad, ya que un cuerpo con limitado rangos de movimiento, no dispondrá de una adecuada eficiencia mecánica. A su vez la rigidez articular no permite la estimulación propioceptiva elemental para el proceso neurológico y mecánico de la estabilidad. En fin, tanto la movilidad articular, como la flexibilidad muscular, son condiciones habilitantes para el desarrollo de la estabilidad.
Pero como readaptadores debemos entender que de nada serviría mejorar la movilidad, si no le damos estabilidad a ese nuevo rango de movimiento conquistado, en ese caso solo generaríamos una zona vulnerable.
En este punto consideramos fundamental el concepto de Faciado (Phasing - Mario Di Santo), que da nota de la proporcionalidad temporal que los componentes espaciales toman en un movimiento completo. Es decir, que aunque este engrama lo reeduquemos a baja velocidad, nuestro cerebro “graba” la proporcionalidad de cada activación, por lo tanto esa proporción va a ser igual aunque la velocidad de ejecución del movimiento aumente.
Hoy nuestra población tiene como característica común una gran inestabilidad central, incapacidad propulsora, y una gran limitación de la amplitud del movimiento. Producto de los hábitos que la sociedad nos impone.
Lo que buscamos como reeducadores del movimiento, es instalar a nivel cortical engramas, secuencias de movimientos en donde la activación de los músculos intrínsecos, preceda a los extrínsecos y estos a los propulsores. De esta manera podremos lograr que tanto la ama de casa para barrer, como el tenista para pegar de revés, generen, unas milésimas antes del movimiento, una activación del Diafragma- Periné- Transverso, lo cual le servirá como punto de fijación y estabilidad en donde se apoyen las palancas para realizar dichos esfuerzos. De no lograrse seria como querer disparar un cañón sobre una canoa. De esta manera, entendemos que la estabilidad no se logra aumentando los niveles de fuerza (fuerza como capacidad de movilizar una carga externa), sino que va a depender de una serie de activaciones musculares, coordinadas por el cerebro, que van a preparar al cuerpo para realizar un movimiento determinado. 



REFERENCIAS:
ATHLETES PERFORMANCE. Mentorship Program Phase I. Chile 2012.
DI SANTO, M.   Amplitud de Movimiento. Editorial Paidotribo. 2012.
-------------------- Estabilidad lumbo-pélvica. Core Stability Training. IPEF Córdoba.
PANJABI, M. The Stabilizing System of the Spine. Part I. Function, Dysfunction, Adaptation, and Enhancement. Journal of Spinal Disorders. Vol. 5, No. 4, pp 383-389. 1992.
------------------ The Stabilizing System of the Spine. Part II. Neutral Zone and Instability Hypothesis. Journal of Spinal Disorders. Vol. 5, No. 4, pp 390-397. 1992.

jueves, 11 de septiembre de 2014

SINDROME HIPOCINÉTICO

MOVIMIENTO ALTERADO

El ser humano se ha movido desde el principio de los tiempos. Desde sus ancestros más primitivos, cuyos hábitos nómades llevaron a constituirlo en un especialista en la supervivencia; hasta sus predecesores más cercanos establecidos como conquistadores sedentarios. El hombre no perfiló su cerebro encerrado en un cueva dibujando con un palito lo que pretendía, sino corriendo, lanzando, aproximándose cautelosamente hacia su presa para no ser descubierto, configurando estrategias para la sobrevivencia; llevadas adelante con enormes esfuerzos musculares de por medio, venciendo  obstáculos naturales generando una increíble resistencia ante estos.   

El ideario colectivo, adopta a la definición antropológica del término sedentario de una manera tergiversa. Desarrolla una línea de pensamiento que poco tiene que ver con el verdadero significado. El hombre ha sido sedentario desde hace ya varios siglos, lo que no significa que haya dejado de realizar actividad física; mal que nos pese es una problemática contemporánea que acaece dentro de un marco socio-cultural particular, como una de las principales causas de muerte en el mundo.

Hablar del sedentarismo es dar cuenta de un déficit de movimiento, o lo que algunos autores han dado en llamar sindrome hipocinético (Thomas, 1961) o trastorno por déficit de ejercicio (Exercise Deficit Disorder, Faigenbaum 2012). El síndrome hipocinético es un término usado para describir una condición caracterizada por la reducción de los niveles de actividad física regular (<60 min de actividad física diaria, todos los días) que está por debajo de las recomendaciones coherentes estipuladas por distintos organismos de salud. La OMS cataloga las actividades físicas en relación a los equivalentes metabólicos (METs[1]) para dar estrategias de proyección de estados de salud óptimos en poblaciones mundiales, que sirve para referenciar la situación en un grupo poblacional específico.  

Las consecuencias de la falta de movimiento son varias, pero siendo breves, podríamos resumirlas en tres andariveles totalmente relacionados entre sí. La división es sólo a los fines analíticos:
  • El advenimiento de una nueva configuración morfo-funcional. Acompañado por factores de índole socio – cultural como la dieta o la falta de hábito para realizar actividad física de manera cotidiana; se ha configurado una estructura “morfo-anatómica-funcional” con una insuficiencia muscular tan grande que el síndrome metabólico es su consecuencia inevitable, con o sin obesidad de por medio; conllevando enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo II, principal pandemia en la población infantil.
  • La alteración postural, el dolor de espalda y la disfunción ósteo-articular. La evidencia está a la vista: nuestra columna vertebral no está biológicamente preparada para la falta de movimiento. Podemos ver como el vaivén de los chicos en la silla de la escuela así lo demuestra; sus discos intervertebrales “piden” cambio constante de posición. El sujeto hipocinético, tanto niño, joven como adulto, se presenta sin posibilidades de enfrentar las tensiones de la vida cotidiana sin alterar su estructura anatómica.
  •  Más relacionada con el comportamiento, podemos mencionar a la involución de la masa encefálica. La actividad muscular es indispensable para la neuroplasticidad, no sólo periférica, sino y sobre todo, cerebral, o particularmente cortical. La gran cantidad de estudios inherentes al efecto neurotrófico de los IGF (insulin grow factors), los BDGF (brain delivered grow factors) y otras neurotrofinas estimuladas por la actividad muscular así lo revelan. Sobre este fenómeno hay cada vez más producción científica y los resultados son consistentes y concluyentes: el cerebro humano no se desarrolla plenamente si falta la dimensión de la acción muscular. A lo largo de miles de años de evolución filogenética, el paso al Homo Sapiens-Sapiens se produce en la acción de pensar, que no era otra cosa que resolver problemas de adaptación  al medio natural mientras “nos movíamos”.
Este DÉFICIT DE MOVIMIENTO que subyace dentro de nuestra sociedad contemporánea y viene caracterizando a la población bajo el mencionado SINDROME HIPOCINÉTICO con pandemias no transmisibles que se replican como la Obesidad Infantil y sus co-morbilidades, nos lleva a comprender como la ALTERACIÓN del MOVIMIENTO, es uno de los principales generadores de problemáticas que nosotros como Profesionales del movimiento podemos y debemos visualizar.

Esta alteración o déficit de movimiento, es la principal intervención sobre la que nosotros enfocamos. Obviamente tenemos que valorar el aporte de profesionales de la nutrición y otras áreas relacionadas a la modificación de los hábitos hipocinéticos. Pero nuestro eje de intervención está orientado hacia la READAPTACIÓN de ese movimiento alterado.



KRAUS, H.; RAAB, W. Hypokinetic disease: Diseases produced by lack of exercise. Thomas, 1961
FAIGENBAUM, A.; MYER, G. Exercise Deficit Disorder In Youth: Play Now or Pay Later. American College of Sports Medicine. 2012
Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud. Ginebra, 2010.
DI SANTO, M. Ideas para una revolución Kinética. Apuntes en Biblioteca Multimedia Grupo Sobre Entrenamiento.
-------------------- Hipocinesia (apuntes para la filosofía de la fragilidad). Apuntes en Biblioteca Multimedia Grupo Sobre Entrenamiento.


[1] El MET es la unidad de medida del índice metabólico y se define como la cantidad de calor emitido por una persona en posición de sentado por metro cuadrado de piel.

lunes, 25 de agosto de 2014

Control Motor



¿A qué llamamos “Control Motor”?


 En los  últimos veinte años se ha desarrollado por diversos autores un modelo integrador de la función neuromuscular. Lee y Vleeming (1998) definen un modelo integrado  de cuarto componentes:
Cierre de Forma: huesos, articulaciones, ligamentos. (Estructura)
Cierre de Fuerza: fuerzas producidas por la acción miofascial.
Control Motor: orquestación del reclutamiento muscular durante la acción, reflejos, reacciones, organización y control motor del movimiento por parte del SNC.
Emociones: los estados emocionales producen cambios en el Sistema Nervioso Central, en la atención e intención de la persona.



Dichos autores se basan en el clásico modelo propuesto por Panjabi (1992), donde se define la estabilidad como la acción interdependiente de tres sistemas: pasivo, activo y control neural. La estabilidad  orquestada por estos tres sistemas permite mantener una articulación en su zona neutra, que implica una alineación postural con mínimo gastos energético muscular, sin recarga de las estructuras pasivas. El concepto de zona neutra desarrollado por Panjabi plantea un rango de posiciones en una articulación donde la estabilidad reside en el cierre de fuerza y el control motor, sin ayuda del cierre de forma (especialmente la tensión ligamentaria); inestabilidad en esta zona neutra será debida principalmente a deficiencias en el control motor, y al componente miofascial. La pérdida de la estabilidad en todo el rango articular puede deberse entonces a cualquiera de cuatro los componentes o a una combinación de ellos.
A partir de este pensamiento podemos trazar un paralelismo  con Riemann y Lephart (2002):
“Todo componente de integración sensorial, motor y cortical, y el procesamiento de estos componentes están involucrados en el mantenimiento de la homeostasis durante movimientos corporales”
 
Estos autores definen al control  motor  o neuromuscular como la activación inconsciente de restricciones dinámicas que ocurren en preparación para, o en respuesta de un movimiento y/ o carga articular, con el propósito de mantener y restaurar la estabilidad articular funcional.

Podríamos  pensar  entonces, que el mismo puede ser, una vez alterado, factible de  re educarlo ya que su alteración  colabora negativamente en el desorden funcional y que ese desequilibrio depende del adecuado funcionamiento de los subsistemas, así planteado por Panjabi.

Control Motor entonces para nosotros es una conjunción de integración sensorio-motora, que está en búsqueda constante de estabilidad dinámica. No sólo en acciones de complejidad motora elevada, sino en constante adaptación en cada momento del día. Podemos afirmar a partir de esto que el control y aprendizaje motor son dos área aplicadas del comportamiento motor que contextualizadas en las ciencias de la actividad física nos presentan un gran desafío.


lunes, 16 de junio de 2014

¿Quiénes somos?

Somos un equipo de trabajo conformado por Profesores de Educación Física, especializados en la Readaptación, Reeducación y Entrenamiento del Movimiento.

Nuestro sistema de trabajo encuentra sus fundamentos en una combinación de corrientes metodológicas de intervención, que se orientan hacia la óptima performance de nuestros deportistas.

Desarrollamos un sistema de entrenamiento basado en los requerimientos funcionales de fuerza estabilidad y control motor, asociados al deporte y las necesidades determinadas por los puntos débiles de cada deportista.

Calidad de movimiento, rendimiento y habilidad... En ese orden. Son la clave para mejorar nuestra performance.

Déficit en la calidad del movimiento es determinante en búsqueda de mejorar performance... Por eso entrenamos movimientos!

sábado, 8 de marzo de 2014

CONTACTO / CONTACT US

Nos desempeñamos como un equipo de Readaptación, Reeducacion y Entrenamiento del Movimiento!!


  • En TOLOSA: Centro Integral de Salud GLOBAL 

  • En VILLA ELISA: Complejo FORZA 

  • En LEZAMA, CHASCOMÚS, DOLORES: Gimnasio CREA



Si desea contactarnos puede hacerlo vía mail: readaptaciondelmovimiento@gmail.com